miércoles, 14 de septiembre de 2011

Filosofía aquí y ahora I. José Pablo Feinmann. Encuentro 5: La experiencia posible y la experiencia imposible



Sumario

1 ¿Qué es lo que Kant se propone conocer?
2 ¿Qué es el mundo de la experiencia posible?
3 ¿Qué relación entre sujeto y objeto propone la filosofía kantiana?
4 ¿Qué críticas recibe la filosofía constitutiva de Kant?

1 ¿Qué es lo que Kant se propone conocer?

Venimos de tratar de entrar en Kant lo cual no es fácil. Desde el comienzo venimos diciendo que nada de esto es fácil. La Filosofía es un ardoroso esfuerzo en busca de la alegría del saber. Todo saber requiere esfuerzo y Kant quizás requiera más esfuerzo que otros filósofos.
Kant es un filósofo que parte de otro filósofo, de David Hume. Y Kant busca conocer algo distinto de lo que David Hume –empirista inglés- buscó conocer. Kant quiere conocer y explicitar los fundamentos del conocimiento. Conocer el conocimiento. Es decir, “Crítica de la razón pura” quiere decir aquí “Conocimiento de la razón pura”. La palabra “crítica” está empleada aquí en su sentido estricto. “Crítica” no quiere decir, como habitualmente se conoce, criticar esto o aquello como si fuera “juzgar esto o aquello”. Incluso tiene el valor, dentro del lenguaje común, de me estás criticando en el sentido de me estás condenando o me estás subvalorando

Aquí la palabra “crítica” significa conocimiento: “alcances y límites de la razón pura”. O sea que Kant va a partir del sujeto cognoscente, del sujeto que conoce. Pero ese sujeto, para conocer, necesita que algo se le presente en la experiencia. Aquí es donde Kant se remite a Hume. Vamos a tratar entonces -y esto creo que es bastante sencillo- de encuadrar el pensamiento de David Hume que muere en 1776 y que condiciona el pensamiento de Kant. Para Hume, no había posibilidad de fundamentar la ciencia ni el conocimiento. Para él las cosas ocurrían por el hábito, ocurrían porque ocurrían. La explicitación que Hume hace del concepto de causalidad es la que nos va a permitir entrar más profundamente en su pensamiento. El principio de causalidad simplemente dice que “a determinadas causas siguen determinados efectos”. Esto es así no por ninguna necesariedad universal ni por ningún hecho científico demostrable o verificable (lo fundamental de un hecho científico es que sea verificable y que esa verificación se pueda repetir). Lo que dice Hume es que el principio de causalidad –que a determinadas causas surgen determinados efectos- está basado en la noción de hábito. Es decir que nosotros estamos simplemente habituados a que cuando hay nubes en el cielo habitualmente llueve (la causalidad no existe).

Como ustedes verán lo que dice Hume tiene muy poca cientificidad, se basa en una noción cotidiana de hábito: las cosas ocurren así porque han ocurrido así siempre y estamos acostumbrados a que ocurran así. Esto no satisface a Kant porque Kant lo que dice es: yo quiero fundamentar la ciencia, yo quiero fundamentar un pensamiento científico que demuestre efectivamente cómo funciona la razón humana. Entonces, va a ser un paso genial que él va a llamar su “giro copernicano”. En lugar de partir del objeto como hace Hume –que parte de la empiria: “está nublado, llueve”-, Kant lo que va a hacer es partir del sujeto. Lo que hace Kant es remitirse al sujeto. Es el sujeto el que va a darle forma al objeto. (Esta es pura filosofía, yo sé que espanta un poco, pero lo vamos a tratar de precisar). Lo que hace Kant es lo siguiente: al sujeto se le presentan cosas en su experiencia. Lo que hace el sujeto es conocer al objeto, conociéndolo le da forma. Es decir: sólo hay objetos para el sujeto cognoscente ¿por qué? Porque al estudiar Kant la razón humana encuentra en ella que, dentro de la sensibilidad de la estética, están las categorías de “espacio” y “tiempo”. Las intuiciones de “espacio” y “tiempo”. Kant va a decir: todos los objetos se nos presentan en el espacio y en el tiempo. Ahora, el espacio y el tiempo los pone el sujeto. El espacio y el tiempo son los modos en que el sujeto puede conocer a los objetos, ponerlos ahí, no están en el objeto el espacio y el tiempo, están en el sujeto. El sujeto sólo puede conocer aquello que se le presenta en la modalidad en que él lo establece, y él establece poniendo ahí espacio y tiempo. 

Ustedes observen que esto es partir del sujeto. Es el sujeto el que construye al objeto, este es el giro copernicano: se parte de un sujeto constituyente, el sujeto constituye la realidad. Luego Kant analiza el entendimiento y ahí se encuentra con las categorías del entendimiento y dentro de las categorías del entendimiento entra toda la realidad. En el entendimiento están las categorías de “unidad”, “pluralidad”, “cantidad”, etc. El paso fundamental es el siguiente: se trata de una filosofía idealista que parte del sujeto cognoscente y desde ese sujeto cognoscente se constituye la realidad. La realidad es aquello que el sujeto construye a partir de sí.

2 ¿Qué es el mundo de la experiencia posible?

Kant va a decir: a mí no me importa lo que la realidad sea en sí, lo que yo puedo saber es cómo el sujeto construye una realidad para él. Sólo hay objetos para el sujeto. Esto es lo que llamamos el formalismo kantiano, porque el formalismo kantiano constituye una forma que es el mundo de lo que Kant llama la experiencia posible: que es aquella que el sujeto asume para sí como posible y que realmente puede hacer posible desde sí. La experiencia posible es que el sujeto le da forma a las cosas pero, al ser el sujeto el que le da forma a las cosas, el sujeto no sabe qué son las cosas en sí mismas

Esto acerca mucho a Kant y a Descartes porque nosotros habíamos visto que Descartes partía también de la subjetividad y ésta era justamente la revolución de Descartes dentro del pensamiento. Pero Kant va más allá, porque ustedes recuerden –y esta es la diferencia que queremos establecer entre Descartes y Kant-; Descartes, que partía de la certeza de la propia subjetividad, la única seguridad que tenía era la del propio yo, la del ego, pero no tenía la certeza de la realidad externa (para tener la certeza de la realidad externa Descartes le pedía permiso a Dios). Hay cosas allá afuera, yo creo que si las veo es porque Dios no me engaña: confío en la veracidad divina. Kant va más allá, va a dar un paso fundamental; va a decir: si hay cosas allí afuera es porque hay un sujeto cognoscente que les da forma. El mundo tiene una forma, tiene un orden, porque el sujeto cognoscente le da esa forma, le da ese orden. Hay un mundo porque el sujeto lo conoce. El sujeto es el hombre. Es el sujeto que, al conocer todas esas cosas que están ahí, les da una forma; pero les da una forma que el sujeto necesita que las cosas tengan para que él pueda conocerlas.

En este sentido, por supuesto, Kant no recurre a Dios. Kant no necesita de la veracidad divina porque Kant dice: no, yo no necesito de la veracidad divina. Lo que yo digo es que el mundo que el sujeto conoce es el mundo que el sujeto construye. Este es el mundo de la experiencia posible. Hay otro que es el mundo que para el sujeto es imposible: qué son en sí las cosas, esto a Kant no le interesa, porque lo que las cosas sean en sí el sujeto no lo puede conocer. Lo que el sujeto sí puede conocer es lo que las cosas son para él. 

Este elemento de la “cosa en sí” es un elemento un poco terrorífico porque ha tenido enorme importancia en la historia del pensamiento. La “cosa en sí”, o sea aquello que es incognoscible para el hombre, ha tenido influencia en Freud. En Freud esto está trabajado como “el inconsciente”. Aquello que el hombre no domina y que frecuentemente lo domina a él. En Lacán, por ejemplo, él hace una división entre la realidad y lo real. Esto es fácil: la realidad es todo el mundo que está simbolizado, el mundo de la simbolización es la realidad; estamos acostumbrados a salir y hay una flecha que nos indica para allá, otra que nos indica hacia otro lado, hay un número en una casa, hay una calle que tiene un nombre; todo está señalizado. Ese es el mundo de lo simbólico, de la realidad. Ahora, lo real es lo que no sabemos qué es. Lo real es otro nivel que no está simbolizado. Aquí lo que angustia en esto y debe angustiar; es la idea de la no significación. Es decir, no sabemos qué es la cosa en sí, el inconsciente nos puede dominar y no sabemos qué es lo que nos domina porque no sabemos nada del inconsciente, y lo real –en Lacán- no sabemos qué es. Sabemos que hay una realidad completamente simbolizada.

Voy a contar un cuento porque la literatura suele expresar muy bien algunas ideas filosóficas. El cuento es el siguiente: hay un nieto, un muchacho de 19 o 20 años, que vive con su abuela. Esa casa, como es enorme, tiene muchas puertas; pero la abuela le dijo al nieto que puede abrir todas las puertas menos una. Él le pregunta por qué. No le dice por qué la abuela. El muchacho le pregunta: ¿qué hay detrás de esa puerta? No hay nada –le dice la abuela. Al nieto esto lo vuelve loco porque imagina que hay un tesoro, una fortuna, aquello que lo haría emprender una vida nueva, unas mil cosas se le ocurren. La abuela tiene la llave escondida en algún lugar de la casa. El nieto en determinado momento agarra un cuchillo y la mata a la abuela. Le pega, no digamos muchas, 20 o 25 puñaladas. Empieza a buscar la llave para abrir esa puerta. Pasa 3 días buscando la llave hasta que finalmente la consigue. Va, se dirige hacia la puerta, la abre y no hay nada. No hay nada. Y se vuelve loco. Este cuento revela muchas cosas. Después las vamos a desarrollar.

3 ¿Qué relación entre sujeto y objeto propone la filosofía kantiana?

Este cuento que en realidad no me pertenece, pertenece a un alumno que tuve en un taller literario que di en los años ’90, no recuerdo su nombre, le pido disculpas (que no nos haga un juicio), pero a él le pertenece de todos modos. 

Lo que está expresando este cuento es que la ausencia absoluta de algo, lo que llamamos “la nada”, lo que no había en la habitación es absolutamente inquietante para la razón humana. La razón humana está acostumbrada a la presencia, no a la ausencia, no a la ausencia absoluta. Y, cuando Kant habla de la cosa en sí lo que está diciendo es que aquello en que en sí mismo sean los objetos es incognoscible para la razón humana. 

La empiria de Hume, la materialidad de Hume, es lo que Kant toma como punto de partida, parte de la experiencia. Todo conocimiento parte de la experiencia pero no se reduce a la experiencia porque la materialidad se le presenta ahí pero, sobre esa materialidad, el sujeto impone el espacio, el tiempo y las categorías del entendimiento. O sea, el sujeto le da forma al objeto. La materia no es el objeto, es la materia. Lo que es el objeto lo es cuando el sujeto le da forma. Sólo hay objetos para un sujeto.

Las categorías del entendimiento que Kant utiliza nos podrían llevar a pensar en Aristóteles. Esto es importante porque con esto queremos decir que la historia de la Filosofía va de atrás hacia adelante, de adelante hacia atrás; no tiene una linealidad. Observemos como aquí, hablando de Kant, tenemos que hablar de Aristóteles. ¿Cómo eran las categorías para Aristóteles? Hay una enorme diferencia. Para Aristóteles las categorías eran categorías de la realidad, de aquello que estaba ahí. En cambio en Kant las categorías como “unidad”, “pluralidad”, “totalidad”, “realidad”, “negación”, “limitación”, etc. son categorías del sujeto. No son categorías de la realidad, sino categorías del sujeto. La diferencia entre Aristóteles y Kant es que para Aristóteles las categorías son categorías de la realidad porque él no parte de una visión subjetiva para conocer lo real. Vimos que la aparición del sujeto es en Descartes, Kant sigue la línea de Descartes pero en absoluto recurre a Dios, a la veracidad divina. Sino que lo que hace es decir el sujeto constituye el mundo que conoce. Hay un mundo de la experiencia posible y hay un mundo al que Kant llama nouménico. El mundo de lo nouménico es el mundo que no podemos conocer. Entonces, ese mundo que no podemos conocer está fuera de los alcances del sujeto.

Aquí lo que nosotros tenemos que tener muy en cuenta es que hay un esquema constitutivo que parte del sujeto y que el formalismo kantiano no nos es muy extraño. Es el formalismo en el arte. Cuando uno dice hay un arte formal, lo que está diciendo es que el artista le da forma a la realidad. Si alguien pinta un cuadro no pinta la realidad tal como es, eso es algo absolutamente imposible. Lo que hace es darle a la realidad la forma que el sujeto-artista quiere darle en su pintura. El naturalismo es el que intenta reflejar la realidad como supuestamente es, pero todo formalismo, lo que va a hacer es trabajar con la realidad dándole una forma que proviene del sujeto. Esa empiria, esa materialidad que surge, el sujeto le da forma.

Kant tiene muchos modos de expresar esto pero el modo más claro es: sólo hay objetos para un sujeto.

4 ¿Qué críticas recibe la filosofía constitutiva de Kant?

Lo que establece la filosofía kantiana es que las filosofías llamadas idealistas parten del sujeto cognoscente y que ese sujeto cognoscente le da forma al mundo que él puede conocer. El que no puede conocer no le importa. Incluso va a decir Kant una frase completamente iluminista: la razón le dicta leyes a la naturaleza. ¿Por qué dice eso? ¿Cómo sabemos que las leyes de la naturaleza son esas leyes? ¿Son esas leyes en la naturaleza en sí o esas leyes las ha puesto el sujeto al conocer la naturaleza? Para Kant, las leyes de la naturaleza las pone el sujeto. El sujeto al conocer la naturaleza pone las leyes que rigen en la naturaleza. Entonces lo que tiene es una naturaleza “para sí”. Es una naturaleza que él ha constituido con su saber, con su capacidad cognoscente. A esto Kant lo llama sujeto trascendental. No hay que confundir con “una idea trascendente” o “un hecho trascendente”. Aquí lo trascendental quiere decir que la razón es constitutiva de un mundo que crea para que ella pueda conocerlo. Esto es el idealismo filosófico. El idealismo filosófico entroniza al sujeto y subalterniza a la materia porque la materia deviene objeto cuando el sujeto le da forma. 

En este sentido, van a ser muy distintas las filosofías materialistas. Marx no va a aceptar este esquema cognoscente kantiano. Para Karl Marx, que es un filósofo materialista, ¿por qué es un filósofo materialista? Porque Marx surge en la historia de la filosofía para expresar al proletariado. Es la filosofía del proletariado. ¿Qué hace el proletario? El proletario trabaja con la materia. Entonces una filosofía que viene a expresar una determinada clase social que trabaja con la materia se llama materialismo y parte de la materia. Lo que va a decir Marx es que es la materia la que condiciona al sujeto y que las ideas son reflejos de la realidad concreta. Es decir que está primero la realidad concreta que para Marx es la Historia. Y la Historia es la que condiciona al sujeto. O sea que es la materialidad, lo concreto, esa realidad la que le va a dar forma al sujeto. Esto lo vamos a ver cuando lleguemos a Marx.

¿Qué va a criticar Marx? Lo que Marx va a criticar es que el sujeto es un reflejo de la realidad. No es un disparate lo que está diciendo Marx. Todos nosotros somos un reflejo del contexto histórico en el que surgimos. Surgimos en un determinado contexto histórico que es una materialidad que está ahí esperándonos. Aparecemos ahí y esa materialidad se nos viene encima. Lo que va a decir Marx es que esa materialidad, la que precede al sujeto, es la que lo forma, la que lo condiciona. Esta es la crítica que se hace a Kant desde el materialismo histórico. 

Pero hay una crítica que se le va a hacer desde la fenomenología husserliana. Lo que va a decir Edmund Husserl es que el sujeto está arrojado sobre la realidad pero no de un modo cognoscente sino existencial. Y esto lo va a marcar también Heidegger. Y lo va a marcar Sartre. Tomemos a Sartre que es un filósofo que a mí me apasiona. Lo que va a marcar Sartre es que lo que él llama el “ego” –o el sujeto- está arrojado sobre el mundo. No tiene una relación de conocimiento con el mundo sino una relación existencial, está arrojado, está como expectorado sobre el mundo. Cuando aparece el momento de la reflexión en Sartre aparece el “yo”, “yo pienso tal cosa”. Pero el yo es una construcción. Lo que hay es sujeto-mundo, conciencia-mundo. Justamente la reflexión es lo que me imposibilita alcanzar al objeto.


Podés ver o descarcargar este Encuentro de aquí.


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