lunes, 19 de diciembre de 2011

Filosofía aquí y ahora IV. José Pablo Feinmann. Encuentro 10: El Che Guevara



Sumario

1 El imperialismo y las guerrillas latinoamericanas
2 La revolución cubana
3 Excepcionalidad o vanguardia
4 La teoría del foco revolucionario

1 El imperialismo y las guerrillas latinoamericanas

Este es el encuentro número 10 de “Filosofía aquí y ahora IV”. Este encuentro va a ser un tanto explosivo porque, si bien yo tengo una gran admiración y un gran respeto por el personaje que vamos a tratar, tampoco comparto muchas de las ideas que están como fosilizadas acerca de este personaje a quien se lo considera santo y heroico: se dice de él que es San Ernesto de la Higuera porque lo mataron en la escuelita de La Higuera y además es el guerrillero heroico: vamos a hablar de Ernesto “Che” Guevara.

Ernesto Guevara surge a la política de un modo excepcional porque en realidad surge como un joven aventurero que sale a recorrer América Latina. Y América Latina, en ese momento, está en una lucha ideológica y práctica –que se va a transformar en práctica, todavía no es tan práctica- contra lo que se llama en ese momento “el imperialismo yanqui”, esa era la fórmula. ¿Por qué imperialismo? Porque a partir del texto de Lenin “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”, el colonialismo como concepto entra en desuso. En realidad, el planteo que hace Lenin está basado en Rudolf Hilferding (el libro “El capital financiero” se consigue, léanlo, es muy lindo libro). El libro de Lenin entonces lo que hace es distinguir dos etapas: una etapa por la cual el colonialismo que es un movimiento político de dominación, entra en el país y se instaura en el país. Se queda en el país. Por ejemplo: en 1830 Francia entra en Argelia y ahí se queda. Un hecho fundamental que está ocurriendo en estos momentos es que Estados Unidos ha vuelto al colonialismo porque la guerra de Irak implica quedarse en los territorios que Estados Unidos ha tomado.

Pero el imperialismo a partir de la teoría de Lenin –que es la que conoce Guevara- es una dominación a través no ya de la dominación territorial sino a través de la dominación de los capitales (segunda etapa). Es un poco la frase de George Canning cuando reniega de las invasiones inglesas y dice: basta, no hay que entrar ahí invadiendo con ejércitos, hay que entrar como mercaderes, como capitalistas. Y, en efecto, el empréstito “Baring” es el símbolo de eso, ahí nace nuestra deuda externa.

Nosotros vamos a seguir aquí a Eric Hobsbawn que está considerado como el más grande historiador marxista del siglo XX. Eric Hobsbawn en su “Historia del siglo XX” caracteriza a las guerrillas latinoamericanas de las décadas del ’60, el ’70, como que han sufrido las causas de un error espectacular. Hobsbawn llama a todo lo que se hizo como movimientos guerrilleros en América Latina un error espectacular. Para la izquierda la crítica es siempre incómoda porque, ante todo, en la izquierda hay algo muy emocional que son los muertos.  Porque la izquierda tiene mártires y la derecha tiene héroes y estatuas. Y esto es un poco el resultado de las batallas que han ocurrido y que las ha ganado la derecha. Ahora, faltarle el respeto a los mártires, a los hombres que dieron su vida por una causa, es algo que la izquierda siente de inmediato apenas se los critica. Es decir, le cuesta mucho entender que uno critique a alguien que dio la vida por una causa y que, a la vez, ellos no sientan que uno no le está ofreciendo el debido respeto.

Pero no es así. No es así de ningún modo. Uno puede respetar a alguien, como a Ernesto Guevara, ¿quién no puede respetar a alguien como Ernesto Guevara? Que se ha transformado, nada menos, que en la figura de la rebelión. El hombre rebelde del siglo XX (el hombre rebelde que analiza Albert Camus en su libro “El hombre rebelde” es sin duda alguna Ernesto Guevara.) Que dice además la frase típica, más hermosa que puede definir a un revolucionario, y él dice: “la virtud más hermosa de un revolucionario es sentir como propia cada injusticia que se cometa en cualquier lugar del mundo”. Esta es una definición excepcional porque no solamente va para el hombre revolucionario, va para cualquiera de nosotros. Cualquiera de nosotros, si se asume como una persona sensible, como una persona unida al mundo y asociada a las víctimas debe sentir cada injusticia que se comete en el mundo como una injusticia que se comete contra sí mismo. Está esa famosa frase: “En cada hombre que muere muero yo porque muere un poco de la humanidad. No preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti.

2 La Revolución cubana

Cuando Ernesto “Che” Guevara parte de Buenos Aires parte en busca de algo pero todavía no sabe en busca de qué. En realidad, parte en busca de un sentido para su vida. Todos aquellos que partimos es porque en el lugar en que estamos no estamos cómodos, porque no encontramos el sentido de nuestras vidas. Por eso Ernesto parte, sale de la Argentina y encuentra, tiene la enorme fortuna de encontrar nada menos que a otro joven como él –un poco mayor- que es Fidel Castro

Fidel Castro ya era una figura muy prestigiosa porque había hecho el asalto al Moncada, un asalto guerrillero muy poderoso. Esto no era mal visto por Estados Unidos porque para Estados Unidos Batista era un dictador absolutamente incómodo del cual, en realidad, quería librarse. Esto es muy importante. Batista no era un dictador al cual Estados Unidos estuviera decidido a sostener como sostuvo a otros dictadores, a Videla –por ejemplo- sostenido personalmente por Kissinger. Entonces, esta incomodidad del sargento Fulgencio Batista para los Estados Unidos es muy importante para el triunfo de la Revolución cubana y para entender que no tenían en realidad en frente a un enemigo poderoso. 

Esto es lo que dice Hobsbawn. Lo que dice Hobsbawn es una tesis que también está en otros libros sobre el Che, por ejemplo en el del Pierre kalfon. El libro de Pierre Kalfon dice que en realidad la Revolución cubana no enfrentó a un enemigo poderoso y también lo dice Osvaldo Bayer en “Rebeldía y esperanza”. Entonces, ¿cuál fue el error, la ilusión que cometieron las guerrillas? Creer que con unos pocos guerrilleros se podía derrocar a un Estado. Se podía derrocar y derrotar a un ejército. Cuando, en realidad, nadie se dedicó a estudiar adecuadamente que el ejército batistiano era un ejército sin fe, sin unidad, era un ejército corrupto y que Batista no contaba con el apoyo de los Estados Unidos. Los Estados Unidos deseaban que Batista se fuera porque era impresentable.

En consecuencia, Fidel, además, no se conforma con esto. Lo que hace Fidel es, en la marcha hacia La Habana, ir aglutinando al campesinado. Pero no espera que el campesinado venga hacia el foco revolucionario como el galvanizador de la guerrilla, Fidel se mete entre los campesinos y ahí realiza una prédica. Como realiza una prédica los campesinos sienten que esos barbudos que marchan hacia La Habana los representan y se unen a ellos. Entretanto el Che gana la que es su participación más importante en la Revolución cubana, y quizás diría su único triunfo personal, que es la Batalla de Santa Clara. Batista huye de Cuba y llegan en enero de 1959, una fecha gloriosa para América Latina y yo diría que para el mundo, porque la imagen es hermosísima; entran en La Habana –no sé si ustedes han visto las fotos o han visto filmaciones de ese momento que parece inaugural para la felicidad de América Latina- Camilo Cienfuegos, Ernesto “Che” Guevara, Fidel Castro Ruz, entran tomados entre sí, y es el momento de estos tipos jóvenes, estos barbudos han liberado a su país y comienza una etapa germinal para América Latina. En realidad, estos jóvenes guerrilleros militantes representaban la idea de Albert Camus en “El hombre rebelde”. Eran los típicos rebeldes que se sublevaban contra un régimen injusto.

O sea que internacionalmente la Revolución cubana tenía todo: tenía el Caribe, tenía la juventud de sus protagonistas, tenía la heroicidad de sus protagonistas, tenía el apoyo del pueblo y tenía la validez de haber echado a un régimen criminal que había matado por lo menos 25.000 personas en los últimos tiempos, lleno de torturadores, en fin, siniestro. Esto hace que todo el mundo vea con enorme simpatía al movimiento de la Revolución cubana que es un movimiento liberacionista que echa a un dictador sanguinario y que seguramente va a llevar a la isla de Cuba a un régimen democrático en armonía con los intereses continentales de los Estados Unidos.

3 Excepcionalidad o vanguardia

Vamos a entrar directamente en el pensamiento de Ernesto Guevara. El pensamiento de Ernesto Guevara es un pensamiento y, en efecto, desde hace unos años, creo que Fernández Retamar está trabajando en un texto sobre Ernesto “Che” Guevara como escritor. Posiblemente ya lo haya terminado. 

La idea fundamental de Guevara está en un pequeño folleto que dice: “La Revolución cubana, ¿excepcionalidad histórica o vanguardia en la revolución de América Latina?” Entre estas dos posiciones es que Guevara estructura su pensamiento. ¿Cuál va a ser la resolución de Guevara? Que la Revolución cubana no es una excepcionalidad y llama a los que sostienen esta tesis “los excepcionalistas” con un desdén tremendo. Lo único que tiene de excepcional la Revolución cubana es la extraordinaria figura de Fidel Castro, pero aparte de eso la Revolución cubana es el modelo y la vanguardia para la revolución en América Latina. Es decir hay una exportabilidad de la Revolución cubana que plantea Ernesto Guevara en este texto.
 
Esta exportabilidad es muy discutible e incluso Osvaldo Bayer en un texto de “Rebeldía y esperanza” le dice a Guevara que tenga cuidado porque en la Argentina las fuerzas de la represión son enormemente más poderosas que en la Cuba de Batista. Y Ernesto Guevara le responde: “son todos mercenarios”.    

Bien, hay unas enormes diferencias entre Guevara y Castro. En realidad, dos personalidades tan poderosas pareciera que no hubieran podido coincidir en la isla de Cuba. En principio, Ernesto “Che” Guevara no acepta la relación tan cercana, tan carnal, de Castro con la Unión Soviética. Hay una frase que se dice en Cuba que durante muchísimo tiempo se llamó “el cheque” a lo que venía mensualmente de la Unión Soviética hacia Cuba. Pero, además de esto, Castro es un político. Un político es alguien que calcula cuidadosamente cada uno de sus movimientos, que quiere ser alguien que trabaja sobre terreno seguro, que tiene táctica, que tiene estrategia, que hace alianzas con gente con la que no está de acuerdo, que les da abrazos a tipos a los que detesta, por eso esto es hacer política. El Che no hacía política, el Che quería ser un héroe y en este sentido es que le dice finalmente a Fidel: yo ya no tengo lugar en Cuba, me voy. El fundamento que él tiene para su lucha es la liberación de los países de América Latina. 

Primero se va al Congo donde fracasa en su intento por integrarse a esa revolución, está un tiempo en Praga en donde nadie sabe qué es lo que hace (hay un libro de Abel Posse sobre eso pero no lo recomiendo) y finalmente lo que trata de proponer Guevara es una metodología de lucha contra el imperialismo. Es decir, una metodología de lucha que implique una filosofía revolucionaria. Para esto se encuentra con –como dice Hobsbawn- el francés que siempre está. Y el francés que siempre está es aquí Régis Debray que es el que escribe un libro que se llama “Revolución en la revolución” y que influye poderosamente en Ernesto “Che” Guevara. Un libro en el cual se desarrolla la teoría del foco insurreccional. ¿Qué dice esta teoría? Esta teoría dice que, sobre todo, en la campaña, pero también como insurrección armada en las ciudades, el foco tiene que ser la vanguardia de la revolución. Es decir, las vanguardias ya no son las masas como en el marxismo. En el marxismo qué ocurría, qué pensaba Agustín Tosco, por ejemplo. Agustín Tosco pensaba: hagamos una huelga, pero hagámosla con todos los obreros de SITRAC, SITRAM, con los obreros de los otros sindicatos. Así hicieron el Cordobazo que fue una manifestación pacífica, obrera, y no una manifestación armada de un foco guerrillero. 

Pero, lo que piensa Debray en “Revolución en la revolución” es que el proceso debe ser al revés. Que las masas no son las vanguardias, sino que la vanguardia es la vanguardia, que son 8 o 10 tipos que conocen las leyes de la historia. Esto a mí siempre me llamó la atención porque, en principio –esto se creía un poco en los ’60- confieso que a esta altura de los tiempos –y estos tiempos no los ha vivido el Che- no sé cuáles son las leyes de la historia. Y hasta preferiría no saberlo porque, de conocerlas, me voy del planeta. Porque pareciera que las leyes de la historia son bastante siniestras. Pero no pareciera que la historia tuviera leyes sino más bien un juego azaroso que estuviera más ligada a la teoría de la incertidumbre de Heisenberg que a la idea de la dialéctica necesaria e inmanente de Hegel y Marx.

4 La teoría del foco revolucionario

En ese momento en América Latina había una gran asimetría con el pensamiento europeo lo cual demuestra también la enorme creatividad que había en América Latina, porque América Latina es un continente que siempre está detrás del pensamiento europeo. Sin embargo, en 1966 aparece el libro de Michel FoucaultLas palabras y las cosas” y Michel Foucault postula la tesis de “el hombre ha muerto” que es muy complicada y yo la di en los cursos de Filosofía.

En cambio en América Latina el hombre no ha muerto, el hombre tiene que hacer la revolución y buscar al hombre nuevo, construir al hombre nuevo. Así que mal podía entrar Michel Foucault aquí a la Argentina en ese momento. Michel Foucault entró a fines del ’75 con su libro “Vigilar y castigar” que es un libro sobre las prisiones. Y ahí sí ya se veía que el panorama era siniestro y que el tema de las prisiones era rebelante.

Ahora, el libro de Régis Debray “Revolución en la revolución” es un libro que postula la teoría del foco revolucionario que es una grave alteración de la teoría marxista. Para el marxismo, el ejemplo revolucionario es el de la Comuna de París. La Comuna de París no es ningún foco, son todos los obreros de París que se unifican en una comuna para luchar contra la burguesía que encabeza en ese momento Thiers e incluso para luchar también contra Prusia. 

Pero no siguen a Marx. Debray tiene un poco el delirio de modificar a Marx por la realidad latinoamericana. Bueno, quizás no sea tan delirante, tal vez haya creído que desde América Latina se podía crear una realidad distinta y así, con la teoría del foco, decenas de miles de jóvenes en América Latina se lanzan a la acción guerrillera. La teoría del foco no tiene su punto central en las masas sino que tiene su punto central en la vanguardia, tal como lo dijimos. La vanguardia tiene –hay que decirlo- la soberbia de conocer las leyes de la historia y de estar por encima de las masas y de poder guiarlas.

Sin embargo Castro, la Revolución cubana, se había hecho con las masas. Por eso también esto va a contramano de la enseñanza de la Revolución cubana. Castro había apelado a la fuerza de los campesinos, los campesinos siguieron a Castro en Cuba. Y los campesinos delataron a Ernesto Guevara en Bolivia. No sé si esto dice algo de las dos situaciones que se vivieron. 

Entonces, el error de las guerrillas latinoamericanas según Hobsbawn es creer que la Revolución cubana derrotó a un enemigo sumamente poderoso lo cual no fue así. Los otros gobiernos de América Latina eran mucho más poderosos que el gobierno de Batista, por lo cual la Revolución cubana no era exportable porque era –y que nos perdone el Che- una excepcionalidad en este sentido fundamental: Estados Unidos no iba a permitir otro Castro en América Latina. Si no por qué le pasó a Allende lo que le pasó. Alexander Haig, Kissinger, Nixon, cuando asume Allende deciden desde el primer día derrocarlo porque no quieren otro Fidel Castro en América Latina. 

Vemos la excepcionalidad de la Revolución cubana que contó con las masas, que tuvo la indiferencia de los Estados Unidos que los dejó hacer y que venció a un régimen despótico, débil, sin convicciones en sus fuerzas armadas.

En suma, vamos a concluir aquí. ¿Cuál es la tragedia de Ernesto Guevara y la grandeza de Ernesto Guevara? La grandeza de Ernesto Guevara, y esto es lo que lo mantiene a él como el hombre rebelde, es que aunque él tiene una tesis equivocada, sin embargo es una tesis en la que él cree. Y él se juega la vida por esa tesis. Él va a hacer el foco guerrillero, no manda a nadie a hacer el foco guerrillero. No es como otros jefes revolucionarios conocidos por nosotros que desde México ordenaban contraofensivas y los pobres chicos eran masacrados mientras el líder estaba en México vestido de militar –a lo Galtieri- y ordenando contraofensivas. El Che es muy disntinto. De aquí que este otro líder “revolucionario” que estoy nombrando no va a tener nunca la grandeza de Guevara. La grandeza de Guevara está en que es un asmático que va a una selva húmeda que lo va a matar solamente por eso pero, además, es un hombre de profundas convicciones que va a dar su vida por esas convicciones. El martirologio no tiene por qué ser exaltado porque si sólo vamos a tener mártires, nunca vamos a ganar.

No sé si ustedes conocen el comienzo –y con esto me voy a despedir- de la película de Coppola sobre Patton, cuando Patton dice: “nadie gana una guerra muriendo por la patria. Más bien la gana logrando que el otro muera por la suya.” Ernesto Guevara, aunque se equivoca, encabeza el movimiento de su equivocación y esto lo lleva a una muerte de una “cristicidad” –por decirlo así-, un martirologio crístico que hace de él la poderosa figura que sigue siendo, que es la figura de un rebelde fiel a todas sus convicciones y que no va a renunciar a ninguna y no va a negociar ninguna.

Este fue Ernesto Guevara. Gracias. 


Podés descargar este capítulo de aquí.



    
           

1 comentario:

  1. Sobre los que se han creído excepcionales a través de la historia, lea el libro reciente titulado:

    "Excepcion_al. Crónicas de Papefu".

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