Mostrando entradas con la etiqueta conflicto palestino-israelí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conflicto palestino-israelí. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de abril de 2013

Aviones de guerra israelíes bombardearon la franja de Gaza


Aviones de guerra israelíes lanzaron un nuevo ataque aéreo sobre la sitiada Franja de Gaza, los primeros bombardeos del régimen sionista desde que ambas partes pactaron una tregua en noviembre pasado que puso fin a una ofensiva israelí de ocho días en el enclave costero.

El Ministerio del Interior del Movimiento de Resistencia Islámico Palestino, Hamas denunció, a través de un comunicado, que las aeronaves israelíes bombardearon un área abierta en el norte de Gaza la noche del martes.

“Los aviones de ocupación han bombardeado un campo abierto en el norte de Gaza. No hay heridos”, precisó el comunicado de Hamas.

Por su parte, las autoridades militares israelíes confirmaron oficialmente el ataque, pero sin ofrecer más detalles al respecto.

Se trata del primer ataque aéreo contra Gaza desde finales de noviembre, cuando entró en vigor la tregua entre el régimen de Israel y Hamas que puso fin a las ofensivas israelíes contra el enclave costero.

La ofensiva duró ocho días, del 14 al 21 de noviembre de 2012, y provocó la muerte de más de 160 palestinos, entre ellos mujeres y niños, más unos mil 200 heridos.

Desde 2007, el régimen israelí mantiene un férreo bloqueo contra Gaza, situación que ha provocado un descenso del nivel de vida, niveles sin precedentes de desempleo y una pobreza implacable.

El régimen israelí niega a aproximadamente 1.7 millones de personas en Gaza sus derechos fundamentales, incluida la libertad de circulación y el derecho a una vida digna, trabajo, salud y educación.

Por otro lado, un tanque israelí disparó, también el martes por la noche, contra posiciones en el territorio sirio, en respuesta a supuestos disparos realizados desde el lado sirio.

En un comunicado, las autoridades del ejército israelí declaran que “esta noche, durante un incidente en la meseta del Golán, una patrulla del Tsahal (ejército israelí) fue blanco de disparos con armas ligeras en la frontera siria-israelí. No hubo ni heridos ni destrozos”.

“En respuesta, el ejército israelí abrió fuego contra la fuente de los disparos y la alcanzó con precisión”, agrega el texto.

Desde 1967, el régimen de Israel ocupa unos mil 200 kilómetros cuadrados de la Meseta del Golán, que anexó a su territorio en 1981, violación que nunca ha sido reconocida por la comunidad internacional.
Fuente: TeleSur
Tomado de aquí.
 
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Tregua en Gaza mediada por Egipto y EE.UU.


Netanyahu defendió su decisión de acordar una tregua con Hamas y resaltó los logros de la ofensiva. Por su parte, el líder del movimiento palestino Hamas aseguró que consiguió todas sus demandas. Clinton elogió el rol de Mursi.


El ministro egipcio de Exteriores, Mohamed Kamel Amr, anunció ayer en El Cairo un acuerdo entre israelíes y palestinos para comenzar un alto el fuego desde las 21, hora local de ayer. “Egipto llevó a cabo grandes esfuerzos y contactos con los dirigentes palestinos, las facciones palestinas, con Israel y con las partes internacionales implicadas, a la cabeza de las que está Estados Unidos, y esos esfuerzos llegaron a un acuerdo para el alto el fuego y al cese del derramamiento de sangre”, dijo Amr en rueda de prensa junto a la secretario de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

El titular de Exteriores afirmó que Egipto continuará con sus esfuerzos para encontrar “una solución global y justa en la región” y que trabajará de igual forma para poner fin a la división interpalestina y para la reconciliación de los palestinos. Finalmente, el jefe de la diplomacia egipcia reclamó a todas las partes el “cumplimiento del acuerdo al que se llegó hoy bajo los auspicios de Egipto”.

Por su lado, la jefa de la diplomacia estadounidense destacó el papel del nuevo gobierno egipcio del presidente Mohamed Mursi en las negociaciones y agradeció al mandatario islamista “su liderazgo personal”. “Este es un momento crítico para la región. El nuevo gobierno egipcio está asumiendo la responsabilidad y el liderazgo que han convertido durante mucho tiempo a este país en una piedra angular de la estabilidad y la paz”, señaló Clinton.

“Mursi y yo abordamos la forma en que Estados Unidos y Egipto trabajarán juntos para apoyar a las partes en este proceso”, aseguró, antes de explicar que en los próximos días su país trabajará “con sus socios en la región” para respaldar el paso y mejorar la situación de los habitantes de Gaza y la seguridad para los israelíes. “Todos los pasos deben llevar a una paz global en la región. No hay más alternativa que una paz justa y global”, aseguró Clinton, quien en las últimas horas se había reunido con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

A su vez, Benjamin Netanyahu defendió su decisión de acordar una tregua con Hamas y resaltó los logros de la ofensiva de una semana en la Franja de Gaza, pese a reconocer que ciudadanos de su país pedían una campaña más dura contra los grupos armados palestinos. “Como primer ministro tengo la responsabilidad de dar los pasos necesarios para garantizar nuestra seguridad”, señaló en una declaración ante la prensa en su oficina de Jerusalén junto a su canciller, Avigdor Lieberman, y a su ministro de Defensa, Ehud Barak.

Por su parte, el líder del movimiento palestino Hamas, Jaled Meshal, aseguró ayer que su grupo consiguió “todas sus demandas” con el acuerdo para un alto el fuego en Gaza y consideró que Israel “ha fracasado en todos sus objetivos”. En rueda de prensa en El Cairo, Meshal defendió el papel del nuevo gobierno islamista en Egipto, que actuó como mediador en el acuerdo, y sentenció que éste “no ha vendido a la Resistencia, como han dicho algunos”.
Los términos de la tregua entre Israel y Hamas, que entró en vigor a las 21, hora local de ayer, incluyen la apertura de los cruces fronterizos de Gaza con Israel y el fin de los ataques israelíes en la Franja. El alto el fuego implica el fin de todas las acciones agresivas y hostiles en Gaza por tierra, aire y mar y de los asesinatos selectivos. Por su parte, “las facciones palestinas y sus brazos armados cesan las acciones agresivas desde la Franja de Gaza contra Israel, incluyendo los cohetes y los ataques en la zona fronteriza”.

El pacto estipula la apertura de todos los cruces fronterizos y la facilitación del movimiento de personas y bienes en los cruces, no restricción al movimiento de población ni ataques cerca de la zona fronteriza, con el inicio de la implementación 24 horas después de la entrada en vigor del acuerdo.

La tregua también incluye el “libre movimiento de los pescadores y la extensión de la zona de pesca” que controla la marina israelí en torno de Gaza, actualmente limitada a tres millas marinas.

La implementación tendrá tres fases, con una primera de aplicación del cese de las hostilidades. En la segunda, El Cairo obtendrá garantías de todas las partes de que se comprometen a cumplir los puntos acordados.

Por último, las partes se comprometen a no llevar a cabo acciones unilaterales que vulneren dichos acuerdos, con Egipto como referencia para las denuncias de incumplimiento. Respecto de la apertura de cruces, además del cruce de Rafah con Egipto, Gaza tiene seis puntos fronterizos con Israel, de los que sólo dos están actualmente operativos, en el marco del bloqueo israelí a la Franja, establecido en 2006 y relajado cuatro años después. Se trata de Erez, el único para personas y que Israel sólo permite cruzar a casos muy excepcionales, y Kerem Shalom, por el que entran a diario mercancías y combustible, salvo aquellos productos que Israel considera que pueden tener un “doble uso” civil y militar, con criterios más restrictivos que los estándares internacionales.


Tomado de aquí.


 

Conflicto palestino-israelí: tres preguntas y tres respuestas



Estas preguntas con sus respectivas respuestas han sido tomadas del libro de Pedro Brieguer: “El conflicto palestino-israelí. 100 preguntas y respuestas” (Buenos Aires, Capital Intelectual, 2011)

2) ¿Qué fue lo que alteró la convivencia de siglos entre judíos y árabes?

La historia de los judíos y los árabes fue durante siglos una relación entre comunidades religiosas. Como la mayoría de los árabes profesan el islam, su relación hacia los judíos era –y aún es- en función de su pertenencia religiosa individual y comunitaria. Hay que aclarar también que la mayoría de los musulmanes no son árabes, y ni siquiera hablan el idioma árabe, salvo cuando rezan, y que el país musulmán más numeroso es Indonesia, que no es árabe, como tampoco lo son Turquía o Irán. Pero como el islam nació en tierras árabes se suele confundir el islam con lo árabe.

El islam se desarrolló tomando muchos elementos de la religión judía, incluso sus profetas, que también venera, como Abraham o Moisés. Sin embargo, la historia del islam como la de casi todas las religiones es muy contradictoria. En muchos de sus textos sagrados o dichos de sus teólogos se puede encontrar frases elogiosas hacia los judíos, pero también otras denigrantes.

Sería incorrecto ofrecer la imagen idealizada de una relación armónica entre judíos y musulmanes, porque hubo problemas a lo largo de la historia. Sin embargo, hay que destacar que en el mundo islámico no hubo nada parecido a la expulsión masiva de judíos que se produjo en España durante el reinado de los reyes Fernando e Isabel a fines del siglo XV en el marco de lo que fue conocido como la Santa Inquisición. Tampoco nada parecido a las persecuciones y matanzas de judíos en Rusia durante el siglo XIX y comienzos del XX, que convirtieron a la palabra progrom, de origen ruso, en sinónimo de persecución y masacre contra judíos. Más aún, el término antisemitismo, entendido como el odio hacia los judíos, es de origen europeo y ni siquiera tiene un equivalente en el idioma árabe. Y mucho menos hubo en lugares habitados por una mayoría musulmana algo comparable a la barbarie moderna, industrial y planificada del exterminio de judíos en Europa durante el holocausto nazi con sus campos de concentración, que eliminaron a unos seis millones de judíos.

La convivencia de judíos y árabes se vio alterada en el Medio Oriente a fines del siglo XIX y principios del XX con la aparición del movimiento sionista, que planteó la creación de un Estado sólo para judíos en el corazón del mundo árabe e islámico.

5) ¿Es lo mismo antisemitismo que antisionismo?

Aunque algunos historiadores consideran que la definición de antisemitismo debe utilizarse sólo pare el odio y/o persecuciones contra todos aquellos de origen semita, es comúnmente aceptado que se la entienda como el odio hacia los judíos. El antisionismo, por definición, es la oposición política a la ideología del sionismo. Hasta la creación del Estado de Israel en 1948, el antisionismo era patrimonio casi exclusivo de los judíos que no consideraban que sus problemas históricos se resolverían por medio de la creación de un Estado judío. Algunos consideraban que los judíos debían integrarse y asimilarse en los países en los que vivían, perdiendo su identidad particular y adoptando aquella de la mayoría que los rodeaba. Otros, desde posiciones de izquierda, consideraban que el socialismo y la igualdad de los pueblos eliminarían todo tipo de discriminación, también aquella contra los judíos. Y también había religiosos que decían que había que esperar la llegada del Mesías, pues sólo éste lograría la redención del pueblo judío.

Después de la creación del Estado de Israel estos conceptos se mantuvieron desde lo ideológico, pero la expulsión de los palestinos en 1948 y la ocupación de Cisjordania y Gaza en 1967 aumentaron el rechazo a las políticas de Israel en muchos sectores de izquierda. Sin embargo, no es menos cierto que –en muchos casos- se diluyen las diferencias entre las críticas hacia Israel y hacia los judíos en general. Las caricaturas sobre Israel publicadas en numerosos diarios, especialmente árabes, retoman los estereotipos clásicos del judío sátrapa “sediento de sangre” que intenta dominar al mundo, tal como era retratado en los libros y panfletos antisemitas europeos a principios del siglo XX. La línea que separa al antisionismo del antisemitismo puede ser muy delgada en algunos casos, pero en otros es muy gruesa porque representa ideas contrapuestas. La mayoría de las organizaciones de la izquierda europea, por ejemplo, no permiten que grupos antisemitas –a los cuales rechazan e incluso combaten- participen de sus manifestaciones contra las políticas israelíes. Es incorrecto desde lo conceptual y teórico asimilar el antisionismo al antisemitismo. Y tampoco se puede calificar como antisemita a quien critique a Israel, la política israelí o incluso cuestiones la existencia misma del Estado de Israel porque piense que judíos y palestinos deben vivir en un mismo Estado. Pero los gobiernos israelíes relacionan ambos conceptos deliberadamente para confundir y descalificar las críticas hacia sus políticas.

56) ¿Qué son los asentamientos que Israel construyó en Cisjordania y Gaza?

La extraordinaria victoria militar de la guerra de 1967 en tan solo seis días envolvió a la sociedad israelí en un clima de euforia nacionalista que parecía no tener límites. Eso explica, entre otras cosas, la inmediata anexión de Jerusalén oriental a pesar de la oposición internacional. Si bien el discurso oficial planteaba que la ocupación de los territorios de Cisjordania y Gaza era algo temporario, hubo un sector de jóvenes ligados a partidos de la derecha nacionalista y religiosa que decían que esos territorios habían sido “liberados” de los árabes y que les pertenecían porque allí siempre habían vivido judíos. Entre julio de 1967 y julio de 1968 se construyeron 14 asentamientos. Lentamente fueron ocupando casas en algunas de las ciudades más importantes y creando nuevos asentamientos sobre tierras palestinas. Retomando los ideales sionistas de los años ’30 –y su terminología- fueron a colonizar los territorios ocupados durante la guerra. Más allá del reclamo histórico-teológico, el objetivo estratégico era similar al de los años ’30: ocupar el máximo posible de terreno para poder –el día que se vieran obligados a negociar- reclamarlos como propios y evitar su devolución. La metodología era sencilla. Los nuevos “colonos” plantaban bandera en algún lugar, armaban viviendas y le pedían al ejército que fuera a cuidarlos para que los palestinos no pudieran desalojarlos. Algunos lugares que comenzaron con 10 individuos hoy se han convertido en verdaderas ciudades de miles de personas como Ma’ alé Adumim. En 1998, mientras todavía se estaba negociando con los palestinos, el entonces canciller Ariel Sharon les dijo “muévanse, tomen las colinas, expandan el territorio. Todo lo que tomen quedará en nuestras manos, lo que no tomen será de ellos”. Dicho y hecho. En 1997 había 166 mil colonos y en 2009 ya habían superado los 300 mil. Numerosos funcionarios del más alto nivel estadounidense dijeron que los asentamientos se habían convertido en el principal obstáculo para la paz y existen varias resoluciones de Naciones Unidas que las han calificado de ilegales. Sin embargo, todos los gobiernos israelíes desde 1968 los han ampliado; aunque cada tanto prometen que –en aras de conseguir la paz- los van a congelar, algo que nunca sucede.

Si se incluye a los judíos que viven en los barrios de Jerusalén oriental tomados después de 1967, ya son casi medio millón de colonos que –además- controlan cerca del 40% del territorio de Cisjordania con una infraestructura propia que los liga al resto de Israel. Por esta razón se construyeron numerosas autopistas y túneles –que los palestinos no pueden usar- para conectar los asentamientos entre ellos y el territorio del otro lado de la antigua línea verde.






        
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...