"En medio de esta lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano." Rodolfo Walsh
viernes, 16 de julio de 2010
Y aquí yo: tu consuelo
Y las ansias de ti
Y mis ojos en tu mirada
Y tanta luz
Y acaso.
El vientre que me abraza
Al dar justo en tu sombra
La muerte y la parodia
El niño Vasconcelos
El manto y tu desvelo.
Esa rara armonía
De mi recuerdo en tu pelo
En toda tu hidalguía
Los ángeles del suelo
Y aquí yo: tu consuelo
Ya no es mia tu poesia
ya no viene con nosotros a hacer agujeros,
ya no espera la maniobra arrepentida,
ya no imparte la mejor tu sacristía,
ya no es doble su martirio,
ya no es mía tu poesía.
Voz viento
Volvía el tiempo. Murmullo. Volvía la palabra a ser tierra. Voz viento. Volvía la marca del faraón a despreciar al santo. Viento, vida, aire, agua: dame una respuesta. ¿Cómo viviremos sin comida? Al fondo, muy al fondo de nosotros vive una fuente inagotable de energía. Allí, en ese lugar, el ser humano puede vivir eternamente. Los cambios en la genética y en las biologías pueden hacer del hombre y la mujer un hombre y una mujer nuevos.
Nuevas maneras de alimentación fluirán de ese espacio. Las viejas producciones “desde afuera” no serán necesarias. Hay que practicar y buscar esa fuente inagotable de energía para que logre plena presencia.
¿Cómo serán nuestras casas? El cielo volverá a ser el techo. Habrá una reconciliación magistral con los árboles. Se creará una estela terrena que funcionará de pantalla para todo este planeta. Habrá paz. Volverá la comuna.
Una vez despejado ese momento, los viejos profetas volverán en palabras a decir la conciencia. Ama, resplandece, sueña. Toma la pausa necesaria para entender, para captar, nuestra palabra. No te entrometas en aquello que no debes. Vuela de lado al ver a tu hermano, a tu hermana, caer en todos lados verdes. Observa cómo la jungla se vuelve camino. Toma el riesgo de no conocer las migraciones que se dan en la nueva Roma. Compra tu alma al precio de plaza. Miente en lo que mantenga tu vida. Asegúrate de la estupidez diaria. Camina siempre por el lado débil. Vive las memorias de tantos otros que escribirán por ti. Canaliza el encuentro entre las culturas mundiales. Abre el círculo progenitor que te impide la vuelta. Cruza tu cerebro haciéndolo uno. Optimiza el tiempo. Olvídate del conocimiento que ya no progresa. Alienta la caricatura del wethtagen. Enciende el fuego.
Voy a imaginarme
Voy a imaginarme dos tetas,
Voy a imaginarme la parte por el todo,
Voy a imaginarme una espera,
Voy a imaginarme el hambre,
Voy a imaginarme la decencia,
Voy a imaginarme Latinoamérica,
Voy a imaginarme a “ti”, a “un ti” tan parecido a vos
que creerás que me he metido en tu alcoba.
Volver géminis la intuición
Hemérida
cuan astronauta luz
alivio tóxico
elemental
fruta madura
sin tierra mil
arte
expresión.
En cinta va
la virgen del pecado
frase ancestral
tu puta propiedad
sangre, sudario,
todo eso tuyo,
la mar a un lado,
el vitúpero,
la centinela,
el acordeón a piano,
tu vicio austral,
el verano.
Si cuento aquella noche
con todos sus detalles
seríamos encarcelados de por vida
expropiados de la física
olvidados por siempre.
Si cuento ese detalle de tu boca
tu movimiento canción y fuego
tu recuerdo profano
tu destino aparente
tu lujuria niña.
Si te cuento…
Va la sangre arrepentida
arremolinando vientos
olvidado de compañía
va la sabiduría tibia
el veneno
la pregunta
el sol.
Todo tu mundo.
No parece
no me pinta
no lo elijo.
En las noches que ni mil
todo se amontona en la mente
elegir entre uno y dos
volver géminis la intuición
libre albedrío… ¡condéname a amar!
y déjame libre.
Inevitablemente
uno y dos
tiritando de razones
volviendo en corazones
acariciando el mar.
En esas noches que ni el cielo
vuelve lo blanco despierto
tibia recorre lo duro
aspira al Sol, hazte maduro
reconócete percha heroica
como un pluvial
escuchador del silencio
sueño de ti mismo.
viernes, 9 de julio de 2010
¿Ves?
Todo se ha ido.
Ha quedado tu alma envuelta.
¿Ves?
Ni las flores son flores.
Ni el mal es el mal.
¿Ves?
La sombra se diluye /tan bonita/
Los focos iluminan tu simiente.
Valiente
has caminado las calles.
Valiente
te guardas.
Valiente
revolucionas los ojos.
Valiente
despiertas.
Valiente
siente la guardia.
Valiente
conocido cantautor.
Valiente
servidumbre.
Un velero a la mar
por entre las olas
ábrete paso
por entre el mar.
Vuela de lado la espina briosa
hazte pescado
de tanto andar.
Vete cubriéndote de uno en uno
los pies agitados de viejo juglar.
Hazte Marcos Paz y Guerra Altiva
devuélvete las razones que eliminan tu quebranto
hazte pueblo pues
antes espanto.
Un siglo y tus ojos
sangre de otra tierra
amanecer completo en los juglares
te has hecho bandoneón y jerarquía
princesa y dama primera
amante mía
alegre presencia trae
tu lejanía
te me haces pedestal
ídolo nuevo
una bronca fatal por mi desvelo
se consuela en tocarte mañana
sentirte viva
darte alegrías completas
y armas de algarabía
esperanzas prometidas
paseos en los tranvías
¿quién te dice?
tal vez pases por mi casa
te enamores de lo escrito
lo dicho, lo practicado,
lo poco y nada que ofrezco
tal vez un motor a piano
o un tango desentonado
tal vez lecturas de olvido,
quizás, y viéndote niña,
te ofrezca yo un nuevo siglo
pa que lo armes completo:
con tu voz
con tu canto
aún con algún quebranto.
Tal vez un siglo y tus ojos
sean todo lo que espero.
Un día de paz
Un día de paz,
un día de montaña.
Un día en donde el Sol abre corazones.
Un día en tu vida de Tierra.
Un momento,
que se reproduce cerca del río,
y que cuenta historias a corazón abierto,
y se mueve al ritmo de tu sahumerio,
con el humo santo una vez muerto.
La codicia,
que no espera niña de tanto crecer,
abraza a la estima perdida,
se refugia entre mis brazos,
cuenta la historia.
jueves, 1 de julio de 2010
Un caracol
Dicen también que ya no hay esperanza, que el color de moda es el gris, que las mujeres ya no aman apasionadamente, que los hombres se olvidaron de sus obligaciones. Dicen que hay que sufrir y buscar dinero cueste lo que cueste. Y comprar hasta el hartazgo, aún sin ganas, aún sin sueños. Dicen que hay que reemplazar los viejos templos por otros nuevos. Dicen que hay que cambiar los viejos mitos por nuevos intentos (pobres intentos). Dicen que hay que continuar el camino de la explotación y el dominio de la naturaleza. Dicen que jamás entenderán (los marginales) esto de tener ‘espíritu de empresa’. Dicen también que el espíritu burgués es el espíritu más pobre e ingenuo de los últimos milenios. Otros dicen que debo ser serio, más teórico, más militante, más ordenado, más prolijo, más coherente… algunos dicen que debo ser menos hombre… el problema reside en la mirada. Si me miran bien verán que soy un caracol.
Un bosque-Jo
Suelto
subrepticio
indigno
sombrilujo
oleada sana
meridional parte
alcoba.
Tú eres eso todo que esperamos
envidias aparte
constructor de casas
facilitador primero
hijo cierto cielo incauto hoy
piel.
Una poesia final
lo que había dado comienzo.
Aunque expectante en la sombra
el viejo profeta auguraba silencio.
Todo lo cantado se había hecho números.
¿Qué se podía esperar del cielo?
Lo cierto es que pasó el tiempo
la ruina se convirtió en edificio gubernamental
el desorden en derecho
la moral en doble moral.
Una calle y un kiosco
separaban lo que había sido dicho
de lo que estaba por decirse.
Un hombre, llamémosle Adán
habitaba el cosmos y se olvidaba del cosmos
habitaba el universo y se olvidaba del universo
miraba el cielo y pensaba que era el límite
miraba a la tierra con cierta desconfianza.
Se miraba extrañado.
Una mujer, llamémosle Eva
había refundado la escuela cosmogónica
había gritado las faldas del cielo
había obligado al campo en intento
había crecido la milpa.
Un ser moderno
-desprendido de la segunda palabra-
quedaba huérfano de sí.
Un corazón colectivo
-aturdido de tanto seco-
se hacía sentimiento.
Si no te dejo libre para que elijas…
¿qué tipo de libertad me tocará en suerte? /ama a tu próximo como a ti mismo
Una poesia
Una poesía.
A la vez, tu prejuicio por la poesía.
Tu todo anclado en la nada, extremos
Y otra poesía barrio de oro.
Una poesía.
Tu mirada que pregunta: ¿qué es eso?
Y apenas si puedo devolverte tu luz
Y suponer tantos finales felices como finales tristes
Y asumir que, ahora, sólo tengo tu mirada.
Una poesía.
Y el embrujo indio galopando por mi cuadra
Y un sin fin de amores que, gracias a dios, no me pertenecen
Ni serán míos
Usted sabrá entender la libertad que me proporciono
Le gano a la soledad si te dejo
Esa es mi patria.
Una noche precedida por otra noche
Uno siempre está cerca de un final que no conoce muy bien. La noche era precedida por otra noche. Una noche de 24 horas con luna llena plena… ¿pueden imaginarlo? No pueden. No se puede imaginar.
¿Qué sería si después de un parto sucediera un nacimiento? ¿Cuánto poder tiene la palabra? ¿Qué temor me invade al escribir? ¿Podré escribir mi futuro?