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jueves, 4 de septiembre de 2014

Artículo de Fidel: Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre


Por Fidel Castro Ruz
La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.
En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.
Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Ésta, sin embargo, tuvo lugar en Rusia, cuyo territorio se extendía por Asia, desde el norte de Europa hasta el Sur de Alaska, que había sido también territorio zarista, vendido por unos dólares al país que sería posteriormente el más interesado en atacar y destruir la revolución y al país que la engendró.
La mayor proeza del nuevo Estado fue crear una Unión capaz de agrupar sus recursos y compartir su tecnología con gran número de naciones débiles y menos desarrolladas, víctimas inevitables de la explotación colonial. ¿Sería o no conveniente en el mundo actual una verdadera sociedad de naciones que respetara los derechos, creencias, cultura, tecnologías y recursos de lugares asequibles del planeta que a tantos seres humanos les gusta visitar y conocer?¿Y no sería mucho más justo que todas las personas que hoy, en fracciones de segundo se comunican de un extremo a otro del planeta, vean en los demás un amigo o un hermano y no un enemigo dispuesto a exterminarlo con los medios que ha sido capaz de crear el conocimiento humano?
Por creer que los seres humanos podrían ser capaces de albergar tales objetivos, pienso que no hay derecho alguno a destruir ciudades, asesinar niños, pulverizar viviendas, a sembrar terror, hambre y muerte en todas partes. ¿En qué rincón del mundo se podrían justificar tales hechos? Si se recuerda que al final de la masacre de la última contienda mundial el mundo se ilusionó con la creación de las Naciones Unidas, es porque gran parte de la humanidad la imaginó con tales perspectivas, aunque no estuviesen cabalmente definidos sus objetivos. Un colosal engaño es lo que se percibe hoy cuando surgen problemas que insinúan el posible estallido de una guerra con el empleo de armas que podrían poner fin a la existencia humana.
Existen sujetos inescrupulosos, al parecer no pocos, que consideran un mérito su disposición a morir, pero sobre todo a matar para defender privilegios bochornosos.
Muchas personas se asombran al escuchar las declaraciones de algunos voceros europeos de la OTAN cuando se expresan con el estilo y el rostro de las SS nazis. En ocasiones hasta se visten con trajes oscuros en pleno verano.
Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado. El resto de los gobiernos de este hemisferio, con raras excepciones, se habían sumado al poderoso e influyente imperio. No se trataba por nuestra parte de una actitud personal, era el sentimiento de una pequeña nación que desde inicios de siglo era una propiedad no solo política, sino también económica de Estados Unidos. España nos había cedido a ese país después de haber sufrido casi cinco siglos de coloniaje y de un incalculable número de muertos y pérdidas materiales en la lucha por la independencia.
El imperio se reservó el derecho de intervenir militarmente en Cuba en virtud de una pérfida enmienda constitucional que impuso a un Congreso impotente e incapaz de resistir. Aparte de ser los dueños de casi todo en Cuba: abundantes tierras, los mayores centrales azucareros, las minas, los bancos y hasta la prerrogativa de imprimir nuestro dinero, nos prohibía producir granos alimenticios suficientes para alimentar la población.
Cuando la URSS se desintegró y desapareció también el Campo Socialista, seguimos resistiendo, y juntos, el Estado y el pueblo revolucionarios, proseguimos nuestra marcha independiente.
No deseo, sin embargo, dramatizar esta modesta historia. Prefiero más bien recalcar que la política del imperio es tan dramáticamente ridícula que no tardará mucho en pasar al basurero de la historia. El imperio de Adolfo Hitler, inspirado en la codicia, pasó a la historia sin más gloria que el aliento aportado a los gobiernos burgueses y agresivos de la OTAN, que los convierte en el hazmerreír de Europa y el mundo, con su euro, que al igual que el dólar, no tardará en convertirse en papel mojado, llamado a depender del yuan y también de los rublos, ante la pujante economía china estrechamente unida al enorme potencial económico y técnico de Rusia.
Algo que se ha convertido en un símbolo de la política imperial es el cinismo.
Como se conoce, John McCain fue el candidato republicano a las elecciones de 2008. El personaje salió a la luz pública cuando en su condición de piloto fue derribado mientras su avión bombardeaba la populosa ciudad de Hanói. Un cohete vietnamita lo alcanzó en plena faena y nave y piloto cayeron en un lago ubicado en las inmediaciones de la capital, colindante con la ciudad.
Un antiguo soldado vietnamita ya retirado, que se ganaba la vida trabajando en las proximidades, al ver caer el avión y un piloto herido que trataba de salvarse se movió para auxiliarlo; mientras el viejo soldado prestaba esa ayuda, un grupo de la población de Hanói, que sufría los ataques de la aviación, corría para ajustar cuentas con aquel asesino. El mismo soldado persuadió a los vecinos que no lo hicieran, pues era ya un prisionero y su vida debía respetarse. Las propias autoridades yankis se comunicaron con el Gobierno rogando que no se actuara contra ese piloto.
Aparte de las normas del Gobierno vietnamita de respeto a los prisioneros, el piloto era hijo de un Almirante de la Armada de Estados Unidos que había desempeñado un papel destacado en la Segunda Guerra Mundial y estaba todavía ocupando un importante cargo.
Los vietnamitas habían capturado un pez gordo en aquel bombardeo y como es lógico, pensando en las conversaciones inevitables de paz que debían poner fin a la guerra injusta que le habían impuesto desarrollaron la amistad con él, que estaba muy feliz de sacar todo el provecho posible de aquella aventura. Esto, desde luego, no me lo contó ningún vietnamita, ni yo lo habría preguntado nunca. Lo he leído y se ajusta completamente a determinados detalles que conocí más tarde. También leí un día que Mister McCain había escrito que siendo prisionero en Vietnam, mientras era torturado, escuchó voces en español asesorando a los torturadores qué de­bían hacer y cómo hacerlo. Eran voces de cubanos, según McCain. Cuba nunca tuvo asesores en Vietnam. Sus militares conocen sobradamente cómo hacer su guerra.
El General Giap fue uno de los jefes más brillantes de nuestra época, que en Dien Bien Phu fue capaz de ubicar los cañones por selvas intrincadas y abruptas, algo que los militares yankis y europeos consideraban imposible. Con esos cañones disparaban desde un punto tan próximo que era imposible neutralizarlos sin que las bombas nucleares afectaran también a los invasores. Los demás pasos pertinentes, todos difíciles y complejos, fueron empleados para imponer a las cercadas fuerzas europeas una bochornosa rendición.
El zorro McCain sacó todo el provecho posible de las derrotas militares de los invasores yankis y europeos. Nixon no pudo persuadir a su consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger, de que aceptara la idea sugerida por el  propio Presidente cuando en momentos de relajamiento le decía ¿Por qué no le lanzamos una de esas bombitas Henry? La verdadera bombita llegó cuando los hombres del Presidente trataron de espiar a sus adversarios del partido opuesto ¡Eso sí que no podía tolerarse!
A pesar de eso lo más cínico del Sr. McCain ha sido su actuación en el Cercano Oriente. El senador McCain es el aliado más incondicional de Israel en las marañas del Mossad, algo que ni los peores adversarios habrían sido capaces de imaginar. McCain participó junto a ese servicio en la creación del Estado Islámico que se apoderó de una parte considerable y vital de Irak, así como según se afirma, de un tercio del territorio de Siria. Tal Estado cuenta ya con ingresos multimillonarios, y amenaza a Arabia Saudita y otros Estados de esa compleja región que suministra la parte más importante del combustible mundial.
¿No sería preferible, luchar por producir más alimentos y productos industriales, construir hospitales y escuelas para los miles de millones de seres humanos que los necesitan desesperadamente, promover el arte y la cultura, luchar contra enfermedades masivas que llevan a la muerte a más de la mitad de los enfermos, a trabajadores de la salud o tecnólogos que según se vislumbra, podrían finalmente eliminar enfermedades como el cáncer, el ébola, el paludismo, el dengue, la chikungunya, la diabetes y otras que afectan las funciones vitales de los seres humanos?
Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?
Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre.

Tomado de aquí


sábado, 27 de julio de 2013

"La historia me absolverá" (60 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada)



Dice Atilio Boron: Hoy se cumplen 60 años de una gesta político-militar, el asalto al Cuartel Moncada, que marcó el inicio de la guerra antioligárquica y antiimperialista que culminaría victoriosamente con el triunfo de la Revolución Cubana el 1º de Enero de 1959. Esa heroica operación fue liderada por tres brillantes y valientes jóvenes cubanos: Fidel Castro Ruz, quien a punto de cumplir 27 años era el jefe del operativo secundado por su hermano Raúl, quien acababa de cumplir 22 años y Abel Santamaría, de 26 años, capturado vivo y torturado salvajemente para que delatara el nombre del jefe del alzamiento, cosa que no hizo y lo pagó con su vida. Fidel y Raúl libraron de correr esa suerte porque hubo demasiados testigos que los vieron al momento de ser capturados por los militares de Fulgencio Batista, el dictador cubano. Poco después se montó una farsa jurídica, el célebre Juicio del Moncada, y allí Fidel Castro, abogado él, asumió su autodefensa y pronunció un discurso que visto con la perspectiva que otorga el paso del tiempo puede sin duda ser calificado como uno de los más excepcionales documentos políticos del siglo veinte. A continuación reproduzco el Prólogo que escribiera para la edición definitiva y anotada de La Historia me Absolverá, publicada en la Colección Batalla de Ideas de Ediciones Luxemburg (Buenos Aires, 2005).

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jueves, 14 de marzo de 2013

Fidel Castro: Perdimos nuestro mejor amigo


El 5 de marzo, en horas de la tarde, falleció el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano a lo largo de su historia. Una llamada por vía satelital comunicó la amarga noticia. El significado de la frase empleada era inconfundible. Aunque conocíamos el estado crítico de su salud, la noticia nos golpeó con fuerza. Recordaba las veces que bromeó conmigo diciendo que cuando ambos concluyéramos nuestra tarea revolucionaria, me invitaría a pasear por el río Arauca en territorio venezolano, que le hacía recordar el descanso que nunca tuvo.

Nos cabe el honor de haber compartido con el líder bolivariano los mismos ideales de justicia social y de apoyo a los explotados. Los pobres son los pobres en cualquier parte del mundo.

“Déme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo”, proclamó el Héroe Nacional y Apóstol de nuestra independencia, José Martí, un viajero que sin limpiarse el polvo del camino, preguntó donde estaba la estatua de Bolívar.

Martí conoció el monstruo porque vivió en sus entrañas. ¿Es posible ignorar las profundas palabras que vertió en carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado víspera de su caída en combate?: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas…”.

Habían transcurrido entonces 66 años desde que el Libertador Simón Bolívar escribió: “…los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.
El 23 de enero de 1959, 22 días después del triunfo revolucionario en Cuba, visité Venezuela para agradecer a su pueblo, y al gobierno que asumió el poder tras la dictadura de Pérez Jiménez, el envío de 150 fusiles a fines de 1958. Dije entonces:

“…Venezuela es la patria de El Libertador, donde se concibió la idea de la unión de los pueblos de América. Luego, Venezuela debe ser el país líder de la unión de los pueblos de América; los cubanos respaldamos a nuestros hermanos de Venezuela.”

“He hablado de estas ideas no porque me mueva ninguna ambición de tipo personal, ni siquiera ambición de gloria, porque, al fin y al cabo, la ambición de gloria no deja de ser una vanidad, y como dijo Martí: ‘Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.”

“Así que, por tanto, al venir a hablarle así al pueblo de Venezuela, lo hago pensando honradamente y hondamente, que si queremos salvar a la América, si queremos salvar la libertad de cada una de nuestras sociedades, que, al fin y al cabo, son parte de una gran sociedad, que es la sociedad de Latinoamérica; si es que queremos salvar la revolución de Cuba, la revolución de Venezuela y la revolución de todos los países de nuestro continente, tenemos que acercarnos y tenemos que respaldarnos sólidamente, porque solos y divididos fracasamos.”

íEso dije aquel día y hoy, 54 años después, lo ratifico!

Debo solo incluir en aquella lista a los demás pueblos del mundo que durante más de medio siglo han sido víctimas de la explotación y el saqueo. Esa fue la lucha de Hugo Chávez.

Ni siquiera él mismo sospechaba cuán grande era.

íHasta la victoria siempre, inolvidable amigo!

Fidel Castro Ruz

Marzo 11 de 2013

12 y 35 a.m.

Tomado de aquí.

 

jueves, 7 de marzo de 2013

"Eh, tú, muerte, él es el último que habla"

 

Por Norberto Galasso

Hace muchos años, despedí a un amigo con estos versos de León Felipe: "Eh, tú, Muerte, él es el último que habla." Nunca mejor para este adiós doloroso y fraternal porque nada podrá Ella contra vos –Hugo Chávez– pues la memoria del pueblo seguirá repitiendo tus palabras y seguirá caminando por la honda huella que abriste con lucidez y coraje.

 

Cuando los veintitantos hermanos estaban de espaldas, negándose los unos a los otros y arrodillados ante el Imperio –salvo Cuba–, retomaste el rumbo de los Libertadores y levantaste la bandera de la Unión Latinoamericana, con tu República Bolivarina de Venezuela. Y después, fuiste figura central en el repudio al ALCA, en el ALBA, la Unasur y la CELAC. Pero por si no bastara, a pocos años del derrumbamiento del "socialismo real", saliste a levantar el proyecto del Sociaismo del Siglo XXI, es decir, engarzaste la bandera antiimperialista y latinoamericanista con el socialismo. Y no te quedaste en la retórica, sino que iniciaste la reconversión de tu patria chica, recuperando el control del petróleo y usando su renta para erradicar el analfabetismo y la enfermedad, para sacar del fondo de la miseria a tus compatriotas y no te tembló la mano cuando tuviste que expropiar al monopolio que se creía dueño del país. Me parece escucharte todavía, aquí en Buenos Aires, en el estadio de Ferrocarril Oeste enlazando a Gramsci con Martí, a Fidel con Perón, a Zamora con Felipe Varela y con Alí Primera, el pueblo siempre, porque lo sabías protagonista de la historia, ese pueblo latinoamericano que hoy te llora y que seguirá mañana blandiendo tu bandera revolucionaria, por la Patria Grande liberada y unida, por el socialismo. Descansá en paz. Mucho y demasido fue lo tuyo. Te extrañaremos pero seremos fieles a tu mandato y por  eso, seguirás viviendo, hermano, junto a nosotros.  

Tomado de aquí.

 

 

 

 

lunes, 4 de febrero de 2013

Fidel también votó. Domingo de elecciones en Cuba.



El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, emitió su voto en las elecciones generales que este domingo se desarrollaron con total normalidad en Cuba y en la que se eligen a diputados al Parlamento y delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular.

La corresponsal de teleSUR en Cuba, Fabiola López, reportó que al filo de la tarde, Fidel “hizo derroche de lucidez y resistencia”, cuando se presentó en el colegio electoral número uno, de la circunscripción 13 del municipio habanero de Plaza de la Revolución.

López indicó que el líder revolucionario también sostuvo conversaciones con una serie de periodistas que se encontraban en el recinto y “comentó sobre problemas del mundo actual, el avance de la paz y el peligro de la guerra”.
“Dijo que era muy importante la participación y habló de lo importante que era en estos tiempos cosas como estudiar (…) Ha sido un día memorable”, dijo López.

Con respecto a los comicios, la periodista calificó la jornada como “muy tranquila y de mucha organización”, así como también de participación masiva.
En ese aspecto, destacó que más del 75 por ciento de los votantes habían acudido a las urnas en horas de la tarde y recalcó también el civismo.

Por su parte, el vicepresidnete del Consejo de Ministros de Cuba, Miguel Díaz Canel, calificó la actividad electoral como “una jornada que ha sido cargada de belleza” y destacó la importancia de “la participación de la gente así como la presencia de los líderes de la Revolución”.

Díaz saludó “la responsabilidad con la que el pueblo está participando” e insistió en que el ejercicio al voto demuestra “la defensa al país y a la Revolución”.

Más de ocho millones 600 mil cubanos estuvieron convocados este domingo a las urnas para elegir los 612 diputados del Parlamento y los mil 269 de las 15 asambleas provinciales del Poder Popular.

El canciller del país antillano, Bruno Rodríguez, calificó los comicios como un ejemplo de participación y de las convicciones del pueblo y saludó que al revisar la lista de los candidatos observó una “mejor composición, más distintiva de la diversidad de nuestro pueblo para representarlo en los máximos poderes del Estado”.
teleSUR
Tomado de aquí.
 
 
 
 

jueves, 24 de enero de 2013

Cuba y su persistencia ético-política


Aquí les comparto una nota de Pedro Brieguer publicada por la Agencia Telam. Es realmente destacable que, aún cuando muchos habíamos abandonado la "idea" -si no las palabras- de "lucha de clases", "ideología" y "socialismo"; fue Cuba con su práctica revolucionaria la que mantuvo ardiente la llama de la posibilidad de una sociedad que podía darse un tipo de gobierno mejor al postulado por la democracia-liberal y proyectos económicos superadores al modelo neoliberal, profundo en las décadas del '80 y '90 del siglo pasado, y aún vigente en muchos países. Con todo, para América Latina y el Caribe, ha sido un ejemplo en lo que refiere a la resistencia de un pueblo ante los embates del capitalismo en su conjunto y del imperialismo norteamericano en particular. Su protagonismo en la CELAC es un claro ejemplo de su triunfo humano y político. 

Cuba es América Latina


Por Pedro Brieguer
 
Frente a los pronósticos que decretaban el fin ineludible del "modelo" cubano, la isla ha sabido integrarse a una realidad regional en la cual desempeña un papel central. Su participación en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es una prueba contundente de su rol en la política latinoamericana.

La desintegración de la Unión Soviética (URSS) tuvo un efecto inmediato sobre todos los países que conformaban el llamado bloque soviético.  De la noche a la mañana se quedaron sin la tutela política, económica y militar de Moscú.  Muy lejos de Europa y Asia la pequeña Cuba también participaba -con ventajas preferenciales- de los mercados que tenían dichos países y formaba parte de su extensa red de alianzas.

Para paliar los problemas derivados de la desaparición de la URSS en los años noventa, en Cuba se aplicó el denominado "período especial".  Había racionamientos, la comida escaseaba y los cortes de energía afectaban a casi toda la población, que se juntaba bajo la luz de la luna para compartir lo poquito que tenían.

Desde una perspectiva muy simplista no fueron pocos los que pensaron que la Cuba revolucionaria se desmoronaría como un castillo de naipes.  En 1992 el periodista Andrés Oppenheimer publicó el libro La Hora final de Castro en el que pronosticaba "la inminente caída del comunismo en Cuba", frase que incluso figuraba en la tapa a manera de gancho para publicitar lo que aparecía como un hecho consumado.

Los noventa fueran años duros para Cuba porque también coincidió con el auge del neoliberalismo en América Latina, la pérdida de apoyo en numerosos organismos internacionales y una ofensiva mediática que auguraba un final irreversible. Sin embargo, la revolución pudo superar las dificultades del "período especial" porque –al decir de Celia Hart- la población cubana defendía la revolución y no las ventajas sociales.

Mucha agua ha corrido bajo el puente y veinte años después se puede ver que fallaron los pronósticos agoreros.  El contexto internacional del "fin de la historia" de Francis Fukuyama -y especialmente en América Latina- se ha modificado de tal manera que lo escrito por el influyente politólogo entre 1989 y 1992 ya ni siquiera sirve como texto de referencia. Las ideologías no han muerto, en nuestra región tienen más vigencia que nunca y Cuba es partícipe de una nueva configuración continental.

En Latinoamérica han llegado a la presidencia diversos líderes políticos que admiran a Cuba y veneran a Fidel Castro, aunque buscan su camino propio.  A diferencia de los años sesenta cuando surgieron movimientos que quisieron emular el "modelo" cubano, en la actualidad existe un respeto hacia Cuba, sus líderes y la revolución, pero a muy pocos se les ocurriría imitar dicho "modelo".

Por otra parte, es notable que en el contexto actual no sólo Cuba ha superado su aislamiento sino que también se ha convertido en un jugador indispensable para la política de la región. Cuba, que no quiso reintegrarse a la Organización de Estados Americanos (OEA), ahora forma  parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) nacida –hay que recordarlo- para excluir a Estados Unidos de un organismo continental e incorporar a la isla.  Más aún, asume su presidencia. Incluso los gobiernos que no tienen afinidad con La Habana le reconocen un lugar destacado y están muy lejos de buscar un enfrentamiento con los dirigentes cubanos o de agredirlos con frases altisonantes del estilo "el dictador Raúl Castro". 

En este marco no se puede dejar de mencionar el papel que desempeñaron los médicos cubanos después del terremoto en Haití en 2010, que superó a países con muchísimos más recursos.  Asimismo, la elección de un hospital en La Habana para operar al presidente de Venezuela Hugo Chávez excedió la cuestión médica. Fue un gesto político, obligó a depositar las miradas en la isla y los presidentes que viajaron para demostrar su solidaridad con Chávez no ahorraron las palabras de elogio hacia la atención brindada. Como dato anecdótico, pero no menor, quedó demostrado que es uno de los pocos países donde los periodistas no pueden entrar a la sala del paciente después de sobornar alguna enfermera para obtener fotos obscenas y venderlas al mejor postor.

Cincuenta años después de comenzado el bloqueo norteamericano, y a pesar de todas las dificultades, Cuba se ha reinsertado en el continente, porque -aunque la costa de Miami quede muy cerca de la isla- Cuba es América Latina. 


Tomado de aquí.


 


miércoles, 2 de enero de 2013

Presidente Chávez felicitó al pueblo de Cuba por los 54 años de su Revolución (Comunicado)


República Bolivariana de Venezuela
Comunicado

El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, en unión de su Gobierno y del Pueblo venezolano, felicita al hermano Pueblo cubano y al Presidente Raúl Castro, en ocasión de conmemorarse el 54 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, victoria fundacional para la lucha de los pueblos por la independencia, la libertad y la igualdad.

En este 1º de enero tan especial, cuando las circunstancias de la lucha por la vida han unido más que nunca a las Revoluciones Cubana y Bolivariana, los pueblos de Venezuela y Cuba comulgamos en oración y en esperanza para celebrar nuestra solidaridad fraterna, y ratificar nuestro compromiso de seguir transitando la senda de la dignidad que Fidel trazó en su entrada triunfal a Santiago de Cuba el 1º de enero de 1959.

En sus primeros 54 años de luchas y victorias, Cuba se ha convertido en un referente mundial de la búsqueda de la justicia con métodos propios, de la defensa de la dignidad como principio de vida, y de la práctica concreta de la solidaridad y el amor como guía de su relacionamiento con el mundo. Sepa la Revolución Cubana que puede contar con la Revolución Bolivariana para corresponder todo el amor y la solidaridad que le ha prodigado a nuestro pueblo, en su lucha por ser cada día más libre y soberano.

Hoy todos decimos con Chávez ¡Que Viva Fidel! ¡Que viva Raúl! ¡Que viva Cuba y su Revolución! ¡Hasta la victoria, siempre!

Caracas, 1 de enero de 2013

Tomado de aquí.


 

martes, 14 de febrero de 2012

Fidel vuelve a las andadas

 
(Por Atilio A. Boron) 
 
Aprovechando la presencia de un numeroso grupo de intelectuales  (latinoamericanos y caribeños, amén de algunos europeos y estadounidenses invitados para participar en la Feria del Libro de La Habana) Fidel los convocó para intercambiar ideas sobre la actualidad internacional. La reunión dio comienzo poco después de las 13 horas del viernes, en una sala del Palacio de las Convenciones de La Habana y, retomando un viejo hábito del líder histórico de la Revolución Cubana, se extendió hasta bien pasadas las 22 horas. Flanqueado por el Ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, y Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro, el Comandante  demostró, a lo largo de algo más de nueve horas, que su privilegiado cerebro conserva todos los atributos que le dieron justa fama. Animados por Prieto, los participantes pidieron la palabra luego de que se invitara a Ignacio Ramonet a que abriera fuego con un análisis sobre la situación del periodismo en el mundo actual. Fiel a su costumbre, Fidel escuchaba atenta y respetuosamente cada una de las intervenciones, anotaba sus impresiones y con delicadeza lanzaba incisivas preguntas a los expositores, en lo que Frei Beto calificó como un ejemplo del riguroso “examen de conciencia” que los jesuitas la habían inculcado como norma a Fidel en su juventud. Cuando Érika Silva, Ministra de Cultura del Ecuador expuso la propuesta de Rafael Correa de no explotar el petróleo que yace bajo la maravillosa reserva natural de Yasuni-ITT a cambio de una compensación parcial de los países desarrollados, el Comandante preguntó: ¿cuántos kilómetros cuadrados, en que parte de la Amazonía, cuántos barriles hay, cuánto exige el gobierno, qué gobiernos han respondido, con cuánto? Su pasión por la exactitud, esa que lo llevó a calcular milimétricamente los hombres, armas, municiones y vituallas que podía llevar el Granma, sigue intacta desafiando el paso de los años. Cuando Santiago Alba Rico, “norafricano por adopción”, habló sobre la situación de Túnez Fidel lo  escuchó y luego preguntó: ¿qué produce Túnez? Cuando Alba Rico respondió que uno de los principales productos de exportación era el fosfato, la réplica fue una nueva serie de preguntas: ¿cuánto exporta, dónde están los yacimientos, qué otras cosas produce, cuál es la situación del proceso revolucionario, quiénes le abastecen de petróleo?, intercalando en su interrogatorio observaciones de su cosecha acerca de los principales productores mundiales de fosfato, los usos alternativos de ese recurso, y se divertía cuando se le decía que el aceite de oliva de Túnez era el mejor del mundo y que fabricantes italianos y españoles lo compraban a granel para luego exportarlo como si fuera propio. Todo este intercambio de informaciones puntuales se daba en un clima en el cual Fidel, además, hacía gala de su agudo sentido del humor.
     Lo del viernes pasado había tenido un anticipo cuando una semana antes prolongó durante unas seis horas la presentación del fascinante libro de Katiuska Blanco Castiñeira:  Fidel Castro. Guerrillero del Tiempo. Ahora volvía a las andadas tomándose todo el tiempo del mundo para pasar revista a la situación internacional y demostrando una vez más su meticuloso seguimiento de los principales asuntos mundiales. Imposible reseñar la veintena de intervenciones que abordaron los más diversos temas y que suscitaron sus incisivas observaciones: desde las posibilidades abiertas por la Internet y las nuevas tecnologías de la comunicación (especialmente la telefonía móvil y la televisión satelital) para potenciar las luchas revolucionarias hasta los peligros que entraña el férreo control que el imperio pretende ejercer sobre esas tecnologías, pasando por las amenazas que se ciernen sobre la sobrevivencia de nuestra especie (que Fidel proféticamente denunciara hace veinte años en la Cumbre de la Tierra celebrada en Río), hasta la situación política de diversos países, el devastador “monocultivo de las mentes” (Pérez Esquivel), la necesidad de una tricontinental de las ideas, la búsqueda frenética de nuevas fuentes de energía, la devastación producida por el extractivismo de la megaminería, el monocultivo y la destrucción de los bosques nativos, la crisis del agua y, como no podía estar ausente, la delicada situación en Medio Oriente y las terribles consecuencias que podría desencadenar un ataque a Irán, un país de 74 millones de habitantes acosado por Estados Unidos, su gendarme israelí armado con unos 300 cohetes nucleares y las viejas potencias colonialistas europeas. Temas tales como las nuevas tecnologías de la guerra, el origen del universo y las teorizaciones de Stephen Hawking al respecto y la posible destrucción del planeta tierra por el carácter inherentemente predatorio del capitalismo y la voracidad del imperialismo se mezclaban con análisis puntuales en todos los cuales era imposible sorprender a Fidel desinformado. Tuvo un momento  para también referirse a la situación de las Malvinas, diciendo que “con su actitud Cameron le ha hecho un favor a la Argentina y toda América Latina. Los ingleses no tendrán más remedio que negociar y luego irse.” Cuando al cabo de seis horas –interrumpidas por un breve intervalo- a pedido de los médicos de Fidel Eusebio Mujal León, el brillante historiador de la ciudad, propuso que se diera por concluida la reunión el Comandante quiso saber cuántos estaban en la lista de oradores y contrariando la sugerencia de sus médicos  dispuso que se hiciera un breve receso para luego retomar el encuentro y poder escuchar a todos. Se procedió de ese modo solicitándosele luego a Frei Beto un comentario final en donde el dominico brasileño agradeció en nombre de los presentes la paciencia y la capacidad de escuchar y dialogar puesta una vez más en evidencia por Fidel. Parecía que era el final, pero no: el Comandante agradeció la intervención y, ante el asombro generalizado por el entusiasmo y la vitalidad del anfitrión, el incansable guerrillero dijo que quería compartir con los presentes algunos cables que le habían llamado la atención en los últimos tres días. No sólo eso: lo que siguió fue un fascinante análisis de la coyuntura geopolítica internacional, rica en matices y detalles, y una convocatoria a no bajar los brazos en la lucha por la justicia, la dignidad, la libertad y la democracia. Aludió así a una pregunta que había quedado flotando en el ambiente, acerca de si los desafíos planteados por una situación tan peligrosa como la actual nutrían el pesimismo o albergaban todavía algún soplo de esperanza. La respuesta de Fidel fue coherente con su trayectoria: “aunque nos digan que al planeta le quedan apenas diez años de vida”     –señaló con enjundia- “nuestra deber es seguir luchando hasta el fin.” Dicho esto se marchó, dejando entre quienes tuvimos la fortuna de asistir a una tan inesperada como increíble remake histórica la sensación de que Fidel y el tiempo, esa deslumbramiento que comparte con Hawking, eran viejos amigos y que a diferencia del común de los hombres lo podía recorrer para adelante y hacia atrás a su antojo. El viernes el Quijote del Caribe decidió volver sobre sus pasos y regresar treinta o cuarenta años atrás. Y lo hizo con la frescura y la agilidad mental de siempre, como si el tiempo no hubiera pasado.
 
 
Tomado de aquí.
 
 
 

Encuentro de Fidel Castro con 69 intelectuales de 21 países en La Habana. (Parte I)

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