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jueves, 3 de julio de 2014

Miguel Bein: "Es la primera vez que Griesa retrocede; no aplicó su fallo"


Por  |  Para LA NACION

La entrevista tuvo lugar en la consultora del economista, en Palermo.
-Si tuviera que definirse, ¿cuál es su especialidad?
-Yo sé de historia económica argentina y de política económica en situaciones de crisis. De eso sé un montón. Analizo la situación y me imagino el curso de los acontecimientos.
-¿Existe un indicador de la efectividad de sus pronósticos?
-Yo soy ocho sobre once, históricamente. Mi marca registrada es que no confundo mis deseos con la evaluación de la realidad.
-Mire esta foto (él reunido con Scioli). ¿Qué es exactamente lo que hace con él?
-Cuando Scioli piensa que hablar conmigo le puede servir, me llama y yo estoy. Hace dos años que tenemos diálogo por iniciativa de él. Yo no lo llamo, porque no soy un bicho molesto y no aspiro a nada que tenga que ver con mi situación personal.
-Algunos dicen que si Scioli fuera presidente, usted sería un posible ministro de Economía.
-No es tiempo de hablar de eso. No tengo una vocación enferma y menos por la función pública. Tengo mi empresa, mis inversiones.
-Pero si Scioli lo llamara, ¿lo pensaría?
-Siempre uno piensa.
-Mire este video: en febrero, por cadena nacional, Cristina dijo: "Hubo un intento de desestabilización financiera. No lo digo yo, ni Axel, ni Coqui, ni La Cámpora. Lo dice Miguel Bein".
-Te pasa una vez en la vida. A la mayoría de los economistas no les va a pasar nunca. Que una presidenta de la democracia, y con los juicios duros que ella tiene sobre algunos economistas, se refiera a mí en términos elogiosos fue una conmoción. Soy un elegido.
-¿Qué le parece Kicillof?
-Sumamente inteligente, hay muchas orientaciones de él que no comparto y otras que sí.
-¿Cuáles sí y cuáles no?
-No comparto la política agropecuaria. Para nada. Yo liberaría la capacidad productiva e innovadora del campo. La forma de seguir abasteciendo una industria que es fuertemente importadora de insumos y bienes de capital es conseguir más dólares. Y los dólares se consiguen con la exportación de minería sustentable y alimentos.
-¿Cuál es su estimación de inflación para 2014?
-Estamos en 31%. Es un número preocupante, pero controlado. No hay peligro de espiralización. El año que viene puede ser entre 25 y 30.
-¿Cree que habrá nuevas devaluaciones fuertes?
-No.
-Verdadero o falso: "El Gobierno hizo el desendeudamiento más grande de la historia".
-Recontraverdadero, porque lo único que es relevante es el desendeudamiento con el mercado de capitales, no el desendeudamiento interno. La deuda donde hay un riesgo de default, de desestabilización es la deuda que flota en el mercado. La deuda pública interna que el Estado tiene con la Anses, con el Banco Central, se puede refinanciar.
-Circula una frase: "Se financian con la plata de los jubilados".
-Es una estupidez. Es mala leche o ignorancia. Esto es un fondo de garantía y sustentabilidad en un régimen de reparto. Tampoco es la plata de los jubilados. Es el fondo de donde surgen los pagos a los jubilados intergeneracionales.
-Inflación. ¿Cómo se baja?
-Son cuatro años para llegar al 10%. No hay tratamiento de shock. Hay gradualismo, acuerdo político. Hace falta consenso de la dirigencia.
-¿A qué se refiere con que falta consenso?
-Acuerdo político. Sindicatos adentro y empresarios adentro. Y dirigentes en serio, no abogados de cámaras empresarias. El país necesita que su dirigencia tome un compromiso. Sólo acá se discute en la cena en qué país van a vivir los chicos.
-¿Quiénes discuten eso?
-La dirigencia, los empresarios. El país no se terminó de hacer. Por eso los argentinos tenemos 170.000 millones de dólares en el exterior financiando al gobierno de los EE.UU. Y yo me incluyo, porque tengo dinero en el exterior.
-Y para el final, el plato caliente: ¿qué le pareció lo que resolvió el juez Griesa?
-Es la primera vez que Griesa retrocede. No aplicó su fallo, su concepto de pari passu.
-¿En qué sentido retrocede?
-No se animó a embargar los fondos para el pago a los bonistas. Eso hubiera tenido consecuencias muy graves. En EE.UU. no se pueden afectar derechos de terceros en un conflicto entre partes.
-¿La estrategia del Gobierno fue la mejor posible?
-Hace tres años, no, pero ahora se está negociando una cuestión de Estado que puede cambiar la vida económica de la Argentina. Por lo tanto, negocia la República y los de afuera son de palo.
-Cuando Kicillof dijo que si la Argentina debía pagar 15.000 millones podría estar al borde del abismo.
-(Interrumpe.) No hay que atender a las palabras demasiado. Los gobiernos hacen política con cualquier tema. Son temas muy complicados, uno no puede estar contándoles todo el día a los programas de chismes cómo va la negociación.
-Si se les paga a los buitres, ¿se aplicará la cláusula RUFO y habrá que compensar a todos?
-Eso no va a suceder. Hay gente a la que le gustaría que pasara, para que volara por el aire, y otra a la que le gustaría que no pasara. Independientemente de lo que quieran, no va a suceder. Creeme: ocho sobre once.
-Dejamos acá.

HISTORIA CLÍNICA

Bein, Miguel
Edad: 63
Ocupación
Economista. Asesora a Scioli, sin un cargo formal
Observaciones

Trabajó en gobiernos radicales, pero tiene origen peronista: "De joven milité en la JP. Me fui después de lo de Herminio Iglesias"

Tomado de aquí


viernes, 20 de septiembre de 2013

(¿Oportunismo político o crecimiento conciencial de la Iglesia católica?) (II) Histórica apertura del Papa sobre aborto, divorcio y gays




Si la Iglesia se obsesiona con esos temas puede "caer como un castillo de naipes", dijo en una entrevista con una revista jesuita, de inmediata repercusión en todo el mundo; afirmó que nunca fue "de derecha"


Roma.- Aborto, gays, divorciados, anticoncepción, el papel de la mujer, su pasado, su "autoritarismo", la intimidad de la toma de decisiones en el Vaticano. En una histórica entrevista publicada ayer, el papa Francisco incursionó nuevamente sin medias tintas en algunos de los temas más controvertidos del catolicismo y dejó sentada su visión aperturista de una Iglesia "más sencilla, más profunda e irradiante".
 
"No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Tenemos que encontrar un nuevo equilibrio, porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre el peligro de caer como un castillo de naipes", afirmó.

La entrevista, concedida al padre Antonio Spadaro, director de la reconocida revista jesuita Civiltà Cattolica, y reproducida en publicaciones jesuitas de 16 países, tuvo una inmediata repercusión en todo el mundo, donde se subrayó el tono "aperturista y franco".

La Iglesia Católica debe ser como "un hospital de campaña tras una batalla", abriéndose a "heridos", como los divorciados vueltos a casar, los homosexuales y las mujeres que abortaron, afirmó Francisco. Fueron seis horas de diálogo, a lo largo de tres días (el 19, el 23 y el 29 de agosto), en las que demostró no sólo gran sensibilidad, cultura y espiritualidad, sino sobre todo una apertura sin precedente para un Pontífice.

"El confesionario no es una sala de tortura, sino aquel lugar de misericordia en el que el Señor nos empuja a hacer lo mejor que podamos", afirmó. "Esta Iglesia [...] es la casa de todos, no una capillita en la que cabe sólo un grupito de personas selectas", dijo.

Así como había hecho en la célebre conferencia de prensa en el avión que lo trajo de vuelta de Río de Janeiro tras la Jornada Mundial de la Juventud, a fines de julio, Francisco demostró que no les teme a los asuntos delicados. Se definió a sí mismo como "un pecador", habló de sus tiempos difíciles como provincial de los jesuitas en la Argentina, con sólo 36 años, cuando lo acusaron de ultraconservador, y afirmó: "Nunca fui de derecha".

Pero lo más significativo fue que, con su estilo directo y claro, expresó que la Iglesia Católica debe cambiar y mostrarse más misericordiosa para poder sobrevivir. "La Iglesia a veces se encierra en pequeñas cosas, reglas mezquinas", dijo. Sin embargo, subrayó con claridad que se necesita "tiempo" para sentar las bases de un cambio verdadero y eficaz.

"Lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía, proximidad", dijo.

"Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene alto el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Hay que comenzar por lo más elemental", clamó.

En una autocrítica, Francisco lamentó que la Iglesia se hubiera dejado "envolver en pequeñas cosas, en pequeños preceptos", cuando "lo más importante es el anuncio".

Al reiterar conceptos que expresa desde su elección, en marzo pasado, Francisco volvió a señalar que los ministros de la Iglesia "tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo". "Esto es Evangelio puro. Dios es más grande que el pecado", afirmó.

En esa línea, y más allá de que puso en marcha diversas comisiones para analizar cambios en la curia romana, en el cuestionado Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano, y demás entes económicos, Francisco dejó en claro que su prioridad es otra.

"Las reformas organizativas y estructurales son secundarias, es decir, vienen después. La primera reforma debe ser la de las actitudes. Los ministros del Evangelio deben ser personas capaces de caldear el corazón de las personas, de caminar con ellas en la noche, de saber dialogar e incluso descender a su noche y su oscuridad sin perderse", dijo.

"El pueblo de Dios necesita de pastores y no funcionarios «clérigos de despacho»", destacó, en una crítica a cierto tipo de hombres de la Iglesia.

El Papa también volvió a sorprender por su trato de la cuestión de los homosexuales. "En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos «heridos sociales», porque me dicen que sienten que la Iglesia siempre los ha condenado. Pero la Iglesia no quiere hacer eso", señaló.

Luego de recordar que en el vuelo de regreso de Río había dicho que si una persona homosexual "tiene buena voluntad y busca a Dios", él no era "quién para juzgarla", volvió a destacar que sólo había afirmado algo que ya está en el Catecismo.

"La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal", sentenció.

Y fue más allá con una anécdota: "Una vez una persona, para provocarme, me preguntó si yo aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta: «Dime, Dios, cuando mira a una persona homosexual, ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?». Hay que tener siempre en cuenta a la persona. Y aquí entramos en el misterio del ser humano. En esta vida Dios acompaña a las personas, y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia".

Tras afirmar que "el confesionario no es una sala de tortura", Francisco manifestó su apertura no sólo a los divorciados que se vuelven a casar, sino también a las mujeres que abortaron. "Estoy pensando en la situación de una mujer que tiene a sus espaldas el fracaso de su matrimonio en el que se dio también un aborto. Después de aquello esta mujer se ha vuelto a casar y ahora vive en paz con cinco hijos. El aborto le pesa enormemente y está sinceramente arrepentida. Le encantaría retomar su vida cristiana. ¿Qué hace el confesor?", se preguntó el Papa.

"No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello", agregó, aludiendo a críticas recibidas siendo arzobispo de Buenos Aires por no ser intransigente y rígido en cuestiones de moral sexual.

"Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar", siguió.

El Papa también dijo que ve un mayor papel de la mujer en la Iglesia, pero sugirió que no incluiría un cambio en la actual prohibición al sacerdocio femenino.

"Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Sólo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino", dijo Francisco.

Seguramente consciente de que sus declaraciones causarán gran revuelo en sectores conservadores y tradicionalistas de la Iglesia, Francisco fue aún más allá al afirmar que "las enseñanzas de la Iglesia, sean dogmáticas o morales, no son todas equivalentes".

"Una pastoral misionera no se obsesiona por transmitir de modo desestructurado un conjunto de doctrinas para imponerlas insistentemente. El anuncio misionero se concentra en lo esencial, en lo necesario, que, por otra parte, es lo que más apasiona y atrae, es lo que hace arder el corazón, como a los discípulos de Emaús."

Equilibrio

Al reconocer que la Iglesia Católica en los últimos años cayó en una grave crisis, con fieles que la abandonan por no sentirse acompañados por los pastores, Francisco llamó a encontrar un nuevo equilibrio porque, de otra manera, "el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio".

En conclusión: "La propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda e irradiante".
Si de ir a lo esencial y a lo sencillo se trata, en las tres conversaciones que sostuvieron el Papa y Spadaro, con quien dialogó en italiano en Santa Marta, la residencia vaticana donde Francisco vive desde marzo pasado, el periodista se quedó impresionado por la austeridad de la habitación y la calidez del trato.

"El ambiente es simple y austero. Sobre el escritorio, el espacio de trabajo es pequeño. Me impresiona lo esencial de los muebles y las demás cosas. Los libros son pocos, son pocos los papeles, pocos los objetos", señaló en la introducción de la entrevista.

Spadaro también subrayó que Francisco le había mencionado su gran renuencia a conceder entrevistas. "Me había confesado que prefiere pensar las cosas más que improvisar respuestas sobre la marcha en una entrevista. «No me reconocía a mí mismo cuando empecé a responder a los periodistas que me lanzaban sus preguntas durante el vuelo de vuelta de Río», me dijo el Papa."
Tomado de aquí.

(¿Oportunismo político o crecimiento conciencial de la Iglesia católica?) (I) Papa Francisco: "Jamás he sido de derecha"



Jorge Bergoglio brindó una entrevista en la que recordó su época como superior provincial jesuita durante la dictadura; también llamó a acompañar a los homosexuales "a partir de su condición".

En la entrevista más extensa y profunda que brindó desde que se convirtió en papa, Francisco habló de los temas más sensibles de la Iglesia católica y también de su pasado e ideología. "Jamás he sido de derecha", aseguró en el reportaje publicado por la revista jesuita del Vaticano La Civiltà Cattolica y en otros 16 semanarios de la Compañía de Jesús en todo el mundo.

Consultado por el director de La Civiltà Cattolica, el padre Antonio Spadaro, sobre su experiencia de gobierno en la Compañía de Jesús, el primer papa argentino respondió reflexivo.

"En mi experiencia de superior en la Compañía, si soy sincero, no siempre me he comportado así [como ahora], haciendo las necesarias consultas. Y eso no ha sido bueno. Mi gobierno como jesuita, al comienzo, adolecía de muchos defectos", dijo.

"Corrían tiempos difíciles para la Compañía: había desaparecido una generación entera de jesuitas. Eso hizo que yo fuera provincial aún muy joven. Tenía 36 años: una locura", explicó antes de continuar con otra autocrítica. "Había que afrontar decisiones difíciles, y yo tomaba mis decisiones de manera brusca y personalista", dijo.

Jorge Bergoglio asumió como superior provincial de los jesuitas en la Argentina en 1973 y continuaba en ese cargo cuando se instauró la última dictadura militar, en la cual secuestraron sacerdotes cercanos a la Compañía.

"Mi forma autoritaria y rápida de tomar decisiones me ha llevado a tener poblemas serios y a ser acusado de ultraconservador. Tuve un momento de gran crisis interior estando en Córdoba. No habré sido ciertamente como la beata Imelda, pero jamás he sido de derecha. Fue mi forma autoritaria de tomar decisiones la que me creó problemas", señaló el Papa.

En otro fragmento sobre sí mismo, el Papa se definió como una "persona despierta", pero también "bastante ingenua", que prefiere "el contacto personal". "No estoy hecho a las masas", dijo y también admitió ser "un indisciplinado", lo cual lo llevó a ingresar en la Compañía de Jesús.

"De la Compañía me impresionaron tres cosas: su carácter misionero, la comunidad y la disciplina. Y esto es curioso porque soy un indisciplinado nato, nato nato. Pero su disciplina, su modo de ordenar el tiempo, me ha impresionado mucho".

La entrevista es el resultado de tres reuniones entre Bergoglio y Spadaro los días 19, 23 y 29 de agosto -en un total de seis horas- en la habitación que el Santo Padre ocupa en la Casa Santa Marta.

Sobre la homosexualidad

Entre los temas controvertidos que el Papa decide hablar pese a los tabúes de la Iglesia, se encuentra la homosexualidad, y Spadaro buscó profundizar al respecto.

"Veo con claridad que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía y proximidad", dijo.

"Hay que tener siempre en cuenta a la persona. Y aquí entramos en el misterio del ser humano. En esta vida Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia [1]. Cuando sucede así, el Espíritu Santo inspira al sacerdote la palabra oportuna", agregó el Santo Padre.

"En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos «heridos sociales», porque me dicen que sienten que la Iglesia los ha condenado. Pero la Iglesia no quiere eso", dijo.


"Dije que si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quién para juzgarla. Al decir esto he dicho lo que dice el Catecismo. La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal", explicó.

Como un castillo de naipes

En una crítica a la Iglesia, el Papa pidió que no se siga "insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos". "Es imposible (...) Tenemos, por tanto, que encontrar un nuevo equilibrio, porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio. La propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda e irradiante. Solo de esta propuesta surgen luego las consecuencias morales", señaló.

Agencias EFE, Reuters y AP
 
[1] Nota del autor del blog: entendemos que la "misericordia" de la que habla el Papa refiere a una persona que ha sufrido y no a la homosexualidad. De lo contrario, poco valdría su "solidaridad" hacia la diversidad sexual.
 

Tomado de aquí.



domingo, 17 de marzo de 2013

"Proyecto X": piden indagatorias de Garré y Aníbal Fernández


Organismos de derechos humanos y delegado gremiales pidieron que se cite a la ministra de Seguridad y al ex jefe de Gabinete por la denuncia de espionaje de Gendarmería

Delegados gremiales y organismos de Derechos Humanos pidieron hoy al juez federal Sebastián Casanello que cite "en forma urgente" a declaración indagatoria a la ministra de Seguridad, Nilda Garré , y al senador nacional Aníbal Fernández , ex jefe de Gabinete, por el supuesto espionaje político en el marco del denominado " Proyecto X ".
 
Los querellantes en la causa basaron su pedido en que Garré y Fernández "tenían el control, responsabilidad y obligación de supervisión" de las "tareas ilícitas" llevadas a cabo por la Gendarmería Nacional y en atención a "la profundidad" y "la duración" resulta "notoria y manifiesta la responsabilidad que corresponde atribuir a quienes ejercían funciones ministeriales".

Según informó DyN, los organismos denunciaron "un verdadero plan nacional de inteligencia ilegal de larga duración" que "se viene desarrollando desde hace muchos años a lo largo y ancho de todo el país".

"Que persigue, investiga, infiltra y hace inteligencia, en especial, sobre organizaciones y referentes sociales, partidos políticos, organizaciones y dirigentes gremiales y sindicales, organismos de derechos humanos y religiosos con tareas de índole social", describieron.

Los pedidos de indagatoria fueron realizados por Liberpueblo , Partido Obrero y la Asociación de Detenidos Desaparecidos , entre otros, bajo el patrocinio del abogado Patricio Gaynor, cuyos representantes se reunieron hoy con el juez Casanello.

En la causa se investiga si Gendarmería Nacional realizó espionaje interno a dirigentes sindicales, sociales y políticos y acopió información de sus movimientos y actividades en el llamado " Proyecto X ", una base de datos que el titular de Gendarmería, Héctor Schenone, reconoció que existía.

Schenone dijo ante la Justicia que la información del Proyecto X se obtenía a pedido de jueces en el marco de investigaciones.

La Causa

En la causa judicial una pericia halló informes en computadoras que fueron secuestradas en Campo de Mayo y se difundieron documentos que dan cuenta del seguimiento a la titular de Madres de Plaza de Mayo , Hebe de Bonafini, a delegados de la empresa Kratf y al sacerdote "villero" José María "Pepe" Di Paola .

Los organismos señalaron que hay documentos que dan cuenta que el espionaje se realizó desde 2004, cuando Aníbal Fernández era ministro de Justicia a cargo de Gendarmería, y hasta el año pasado, cuando la fuerza estaba bajo el mando de Garré, quien asumió a fines de 2010 el Ministerio de Seguridad.

"Es indudable que jamás se ha podido llevar adelante un plan ilegal de semejante envergadura, extensión territorial y temporal (el que, además, había sido denunciado, pública, mediática y judicialmente), sin contar con un expreso conocimiento y autorización por parte de quienes tenían responsabilidad política sobre dicha fuerza", señala el pedido de indagatoria.
 
Tomado de aquí.
 
 
 

domingo, 6 de enero de 2013

LA CAUTELAR MAS LARGA NO ES DE CLARIN SINO DE LA NACION: Regalo de Reyes


Este año cumple una década la medida cautelar que permitió al diario La Nación acumular una deuda que la AFIP calcula en 280 millones de pesos. Tres años y medio de esa dilación transcurrieron en la propia Corte Suprema, ominoso presagio sobre lo que puede ocurrir con el Grupo Clarín y con la Sociedad Rural. Las diferentes posiciones de Highton, Fayt, Maqueda, Zaffaroni y Lorenzetti. Jueces y partes.

Por Horacio Verbitsky
 
La medida cautelar contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no es la más extensa. En esta competencia entre evasores de raza de sus obligaciones, la cocarda de gran campeón no la luce Clarín sino su socio La Nación, que desde hace diez años cuenta con la protección judicial que impide a la AFIP cobrarle una deuda estimada en 280 millones de pesos. Una tercera parte de esa dilación fue concedida al diario de los Saguier por la Corte Suprema de Justicia.

Magia negra

 

La causa se originó en los acuerdos de competitividad de 2001 que intentaron prolongar con inyecciones de benevolencia fiscal la agonía del sistema de convertibilidad monetaria. Comenzaba un nuevo acto de magia negra para intentar que una lluvia salvadora cayera sobre la economía convertible, reseca por una recesión de cuatro años. En junio de 2001, el decreto 730 permitió que los medios de comunicación no pagaran el impuesto a la ganancia mínima presunta y computaran las contribuciones patronales sobre la nómina salarial como crédito fiscal en el momento de la liquidación del IVA. Este auxilio debía prolongarse hasta marzo de 2003. En noviembre de 2001, otro decreto también firmado por Domingo Cavallo y Fernando De la Rúa (1387/01) extendió ese beneficio a todos los contribuyentes para el período fiscal a iniciarse en abril de 2003. Esos planes no bastaron para sostener la artificial paridad entre el peso argentino y el dólar estadounidense, que fue incrementando el déficit en la balanza de pagos y la fuga de divisas, financiada por los préstamos de organismos internacionales. En cuanto ese flujo se cortó, la devaluación arrasó la utopía dolarizada de las clases medias y el senador Eduardo Duhalde trepó en forma interina al Poder Ejecutivo, cosa que dos años antes no pudo alcanzar por medios legítimos. El ingreso al acuerdo de competitividad requería la preservación del empleo y el congelamiento del precio de tapa de los diarios. La Nación y otros medios incumplieron ese compromiso, aduciendo el aumento de costos. En marzo de 2003, Duhalde eliminó el cómputo de las contribuciones patronales como crédito fiscal para todos los sectores excepto dos: los medios de comunicación y el transporte de carga. Su decreto de necesidad y urgencia 746/03, del 28 de marzo de ese año, especificó que la excepción regiría por el “plazo mínimo y acotado” de cuatro meses, para que el Poder Ejecutivo “pueda estudiar con mayor profundidad la problemática a fin de encontrar una solución alternativa”.

El pliego de condiciones

 

En abril se realizaron las elecciones presidenciales y para mayo estaba prevista la segunda vuelta. Pero Carlos Menem anunció su deserción el 14 de mayo. El 15, La Nación mostró que además de su propia salvación se interesaba por la vasta liga de intereses que representa. En un editorial con la firma de su subdirector José Claudio Escribano, sostuvo que “la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año” y dijo que la frase se había pronunciado en una reunión del Council of Americas en Washington. En esa extraordinaria pieza de periodismo militante, Escribano aludió sin nombrarlo a un desayuno que había compartido con Néstor Kirchner el lunes 5 de mayo. En aquel encuentro, concertado por Alberto Fernández, Escribano transmitió un virtual ultimátum, comunicando ceremoniosamente “los postulados básicos” del diario La Nación, porque “seremos inflexibles en su defensa”. Incluían el “alineamiento incondicional” con Estados Unidos; la “reivindicación del desempeño de las Fuerzas Armadas” en “la lucha contra la subversión”; una urgente reunión con los empresarios; el cambio de la posición argentina con respecto a Cuba, “donde están ocurriendo terribles violaciones a los derechos humanos”, y el enfrentamiento al “problema de la inseguridad”, tranquilizando “a las fuerzas del orden con medidas excepcionales”. Este pliego de condiciones parecía modelado sobre el que Lanusse intentó imponerle a Perón en 1972, y tuvo el mismo destino. La intención del decreto de Duhalde había sido dejar la resolución del tema de los medios y el transporte de carga a quien resultara electo. Pero La Nación siguió descontando hasta hoy de su liquidación del IVA lo que pagaba como aportes patronales.

La cautelar

 

En julio de 2003 había vencido el plazo fijado por el último decreto. Luego de pagar el impuesto en agosto y setiembre de 2003, La Nación obtuvo en octubre la medida cautelar que pronto soplará sus primeras diez velitas. El argumento del diario fue que el crédito fiscal seguía vigente hasta que el Poder Ejecutivo encontrara la “solución alternativa” mencionada como hipótesis en los considerandos del decreto. El mismo criterio fue seguido en ese momento por el Grupo Clarín, por la editorial Perfil, por la editora El Cronista Comercial, del diputado Francisco De Narváez, por las emisoras de radio y televisión de los ex diputados José Manzano (asociado con Daniel Vila) y Alberto Pierri y por el Canal 9, entre muchos otros de menor importancia. Según la Administración Federal de Ingresos Públicos, de este modo La Nación dejó de pagar 150 millones de pesos de capital, a los que suma otros 130 millones de intereses, para llegar a un total de 280 millones. La medida cautelar no fue presentada en forma directa por cada medio, sino a través de las cámaras patronales que los agrupan. Fueron tres juicios de conocimiento presentados por ADEPA (la Asociación de propietarios de periódicos, que Escribano presidió); la Asociación Argentina de TV por Cable y las asociaciones de diarios de Buenos Aires (AEDBA), de diarios del interior (ADIRA), de radiodifusoras privadas (ARPA) y de editores de revistas (AAER). El juez en lo contencioso administrativo federal Osvaldo Guglielmino resolvió el 30 de octubre de 2003 que mientras el Poder Ejecutivo no encontrara la solución alternativa, los medios podrían seguir descontando los aportes patronales en la liquidación del IVA, tal como pretendían. Recién el 6 de noviembre de 2008 los camaristas Marta Herrera y Carlos Grecco, de la sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, levantaron la medida cautelar dictada por Guglielmino. Afirmaron que el decreto 1387/01 fijó un límite temporal a la franquicia y siempre que se mantuvieran las condiciones de crisis de 2001, por lo cual no existía ningún “derecho subjetivo a la reducción impositiva”. Establecer la capacidad contributiva de cada empresa para enfrentar el reclamo fiscal requiere analizar “circunstancias fácticas y medidas probatorias” imposibles en un juicio cautelar, por lo cual levantaron la prohibición de innovar. Pero bastaron apenas siete meses para que la Corte Suprema de Justicia volviera las cosas a su cauce favorable a La Nación y decidiera que la medida provisoria sería permanente, hasta que la propia Corte Suprema resolviera si es legítimo o no que La Nación siga descontando los aportes patronales, tantos años después de finalizada la vigencia del decreto que lo permitió y en un contexto económico-social por completo distinto. Ese fallo de la Corte fue firmado por Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Santiago Fayt, Enrique Santiago Petracchi, Juan Carlos Maqueda y Carmen Argibay. El único juez que no lo suscribió fue Raúl Zaffaroni. Ya parece una regla que cuando las resoluciones favorecen al Estado, las apelaciones se resuelven más rápido que cuando lo perjudican. La AFIP arguye que luego de diez años de derogado el beneficio, es evidente que el Poder Ejecutivo no tiene intención de renovarlo bajo cualquier otra forma, dado que los diarios no cumplieron su parte del compromiso, al aumentar su precio de tapa y despedir trabajadores.

El límite razonable

 

El 15 de marzo de 2010, la Procuradora fiscal ante la Corte Suprema, Laura Monti, dictaminó que el recurso de La Nación era inadmisible. Otro semestre más tarde, el 5 de octubre de 2010, la Corte decidió en el caso del Grupo Clarín que, dado el interés general en la aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual, es conveniente la fijación de un “límite razonable” para la vigencia de las medidas cautelares, porque su prolongación excesiva equivaldría a un fallo favorable en la cuestión de fondo. Cuando la AFIP pidió que esta jurisprudencia se aplicara también a los impuestos que no paga La Nación, la Corte convocó a una audiencia de mediación, que no se hizo pública y sobre la cual tampoco hay información disponible en el Centro de Información Judicial (CIJ). Allí la AFIP rechazó que los considerandos del decreto 746 pudieran ser tomados como un compromiso. Pero alegó que si la Justicia los considerara así, el Poder Ejecutivo ya habría dado dos soluciones alternativas: la ley 26.476, de diciembre de 2008, de regularización de deudas tributarias y exención de intereses, multas y demás sanciones; y el decreto 1145, dictado al vencer ese plazo, el 31 de agosto de 2009. Entre ambos, el 27 de mayo de 2009, la presidente CFK firmó convenios de canje de pasivos fiscales por espacios de publicidad con varios centenares de medios del interior, entre ellos los diarios La Gaceta y La Nueva Provincia y el Canal 10 de Mar del Plata, además de los canales América TV y Telefe. La ley abrió durante seis meses la posibilidad de acogerse a la moratoria y ofreció facilidades de pago generosas: 120 cuotas para pagar el capital adeudado, sin los intereses vencidos. A los diez años de cuotas se les cargaría sólo un interés del 1 por ciento. El decreto, negociado por los medios con el jefe de gabinete de ministros Sergio Massa, pero firmado por su sucesor, Aníbal Fernández, les permitía canjear por espacios publicitarios sus deudas fiscales y previsionales vencidas, incluidos sus intereses. Durante la 47ª Asamblea Anual de ADEPA su Comisión de Libertad de Prensa e Información encomió tales “pasos en torno a la salida del régimen de competitividad” ya que “con los convenios en trámite, parece encontrar un principio de solución transaccional”. La mayoría de los medios aprovecharon esos instrumentos y negociaron planes de pago. El Grupo Clarín regularizó deudas por 198 millones de pesos (133 del diario, 57 de la productora de televisión ARTEAR y 8 de la radio Mitre); el grupo Manzano-Vila, por 134 millones de pesos (106 millones de su televisora abierta America TV y 28 del operador de cable Supercanal); Canal 9, por 24 millones y Telecentro, de Alberto Pierri, por dos millones de pesos. Luego de esos acuerdos, sólo quedaron pendientes las deudas de La Nación (280 millones de pesos), El Litoral de Santa Fe, asociado con Clarín en la planta impresora AGL (26 millones), la editorial Perfil y Radiodifusora del Centro, propietaria de la radio cordobesa Cadena 3 (23 millones de pesos cada uno) y la sociedad anónima El Cronista Comercial, con 15 millones de pesos. Si La Nación hubiera aceptado alguno de estos regímenes su deuda habría drenado 130 millones de intereses y podría haber pagado los 150 millones de capital en diez años, o en canje por espacios publicitarios. La decisión de no hacerlo refleja antes una posición político-ideológica que un análisis de oportunidad y conveniencia comercial. Sin embargo, la deuda fue reconocida en los balances auditados de La Nación, que la registraron como pérdida. Esto puede leerse como un acto de sinceridad con los accionistas, pero declarar pérdidas también permite pagar menos impuesto a las ganancias, aunque sea por deudas impagas. Igual que para la Sociedad Rural, no pagar es una cuestión de principios y como tal innegociable para La Nación, cuya capacidad contributiva no está en cuestión: en los últimos cuatro años, compró dólares para atesorar por el equivalente a 130 millones de pesos y, en marzo del año pasado, bajo el inequívoco título “Expansión”, informó que, a través de su subsidiaria US Hispanic Media Inc., “llegó a un acuerdo para convertirse en el accionista estratégico de ImpreMedia, un grupo relevante de diarios y revistas en español de Estados Unidos”, que incluye los dos principales diarios de ese mercado, La Opinión, de Los Angeles, y El Diario, de Nueva York, además de la revista Vista, de circulación nacional en Estados Unidos, y publicaciones semanales de distribución gratuita en distintas ciudades norteamericanas. Como corresponde a la transparencia usual, no se informó ni el porcentaje que compró ni el precio que pagó por él.


Tomado de aquí.




miércoles, 21 de noviembre de 2012

CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE: Gaza, un infierno de destrucción y miedo




Martes 20 de noviembre de 2012

Por Elisabetta Piqué  | LA NACION

CIUDAD DE GAZA.- Columnas de humo negro que se elevan ahí donde cayó el misil, bombardeos que sacuden los edificios y dejan sin aliento, el ruido incesante de los drones (los aviones no tripulados israelíes) o de los helicópteros de combate Apache, fuerte olor a pólvora. La radio constantemente prendida para saber cuáles fueron los blancos de la jornada y cuántos muertos hay que agregar a la lista. El terror de la gente, que no se anima a salir a la calle . "Aquí todos somos blancos", repite la gente, con ojos llenos de miedo y rabia.

No es vida lo que hay en Gaza, un enclave de miseria y extremismo donde 1,6 millones de palestinos viven hacinados. Desde el miércoles pasado está bajo fuego, a merced de la Operación Pilar Defensivo lanzada por las fuerzas de Israel, que le dijo basta al lanzamiento de misiles contra su territorio.

Entrar en Gaza es entrar en el infierno. Impresiona la destrucción que dejaron seis días de ataques consecutivos en un lugar ya de por sí dañado y que parece haberse quedado atrás en el tiempo debido a la pobreza, las guerras y el bloqueo israelí. Ni hablar de los muertos, que ya suman 100.

Por las bombas que caen desde aire y mar, no hay un alma en la calle. "Nadie se anima a salir; cualquiera puede ser un blanco en Gaza", explica Ramez, mi intérprete, que fue a buscarme al precario puesto de seguridad levantado a dos kilómetros del paso fronterizo de Erez.

A diferencia de la ofensiva que hubo aquí hace cuatro años, esta vez las fuerzas israelíes, que controlan la frontera de Gaza, dejan entrar a periodistas a este territorio palestino gobernado por el grupo islámico Hamas, considerado terrorista.

En diciembre de 2008, cuando tuvo lugar la Operación Plomo Fundido e Israel invadió Gaza después de cuatro días de disparos de misiles contra territorio israelí, la frontera estuvo sellada. Entonces, más de 1400 palestinos y 13 israelíes murieron en tres semanas.

Con una acreditación de la oficina de prensa del gobierno israelí y un pasaporte, en cambio, ahora es posible entrar a Gaza. Debido al lanzamiento de misiles de parte de grupos de militantes de Hamas y de la Jihad Islámica, sin embargo, no se puede llegar hasta el puesto de frontera de Erez en forma autónoma. Un checkpoint en el camino corta el paso varios kilómetros antes, en un cruce donde hay una estación de servicio y un lugar llamado Yad Mordechai, donde se libró una batalla en 1948, como indica un cartel.

Allí, donde ya comienzan a oírse fuertes estruendos y verse columnas de humo negro levantándose desde los campos que se ven más allá, es donde los periodistas deben esperar, bajo un sol que pega fuerte, para ser escoltados por militares israelíes.

El último paso hacia Gaza, sólo posible a la mañana, es poco antes de la una de la tarde. Un simpático oficial israelí conduce la caravana de periodistas hasta el modesto puesto de inmigración de Erez. "Les pido que se cuiden, no se acerquen a gente de Hamas y de la Jihad y espero volver a verlos pasar por acá", dice el militar, al despedirse del grupo.

La mayoría de los periodistas lleva casco y chaleco antibalas. Antes de hacer migraciones, hay que firmar un formulario que certifica que uno sabe que está ingresando a una zona en riesgo. Ya en fila para el último trámite migratorio, llega el primer momento de pánico. "¡Hay un ataque! ¿No oyen la sirena? Vayan a refugiarse a esa sala!", grita una joven soldado a los reporteros. La alerta dura no más de cinco minutos. Controlado el pasaporte, luego del cruce de puertas giratorias de metal enrejadas y de dos altísimos muros de cemento armado, comienza la caminata de más de un kilómetro a través de ese famoso túnel techado, plagado de cámaras y enrejado, que lleva a Gaza, el infierno.

Lo primero que se advierte es el olor a pólvora, a bombas recién estalladas, a fuego. Pero también a miseria, a suciedad. El silencio es roto por el ruido de fuertes explosiones, de los siempre presentes drones y del chirrido de un carrito lleno de valijas que arrastra un maletero palestino que también avanza en el túnel hacia el centro de la batalla. "Welcome to Gaza", dice el hombre, tez morena y de ropa harapienta, que no se inmuta ante los estruendos que hacen saltar a los periodistas que van llegando a una zona de guerra.

Las calles están desiertas, los negocios con las persianas bajas, se ven montañas de basura sin recolectar. "La vida está totalmente paralizada desde hace seis días. No hay colegios, no hay comercio, nadie se puede mover. Yo vivo en el campo de Jabaliya junto a mi familia, que no sale desde hace días, porque está aterrada. El otro día cayó un misil en un campo de cultivos que hay a 300 metros de nuestra casa", dice Zared.

Mientras avanzamos por la calle Salaheldín, la principal avenida de Gaza, también desierta, el guía va mostrando la destrucción de las últimas horas: la estación de policía del barrio de Djihaie, el mismo donde fue asesinado el miércoles pasado el jefe militar de Hamas, convertida en un cúmulo de ruinas. "La bombardearon a las dos de la mañana", indica. También están arrasados la estación de policía de otro barrio cercano y diversos edificios del gobierno de Hamas.

Las noticias de la radio, siempre prendida, indican que un cohete palestino cayó en Ashkelon y otros cinco en Kissufim, en el sur de Israel. "Es nuestra resistencia, es nuestro derecho a defendernos", comenta Ramez.

En una calle desierta, dos hombres le están poniendo a la ambulancia carteles que dicen "Press". Con eso se sienten más seguros, porque ellos también temen ser blancos, explica el guía.

Ciudad fantasma

Si Gaza parece una ciudad fantasma, el único lugar donde parece haber vida es alrededor del hospital Shifa, el principal de la ciudad, donde traen a todos los heridos y a los mártires de esta enésima guerra sin sentido. El hospital acaba de ser visitado por una delegación egipcia y el ministro de Salud, Moheed Mukhalatti, está dando una conferencia de prensa ante una multitud de hombres.

"¡Los israelíes bombardean a mujeres y chicos que están en su casa, el mundo está viendo esta catástrofe y no hace nada!", clama. "¡Pero la comunidad internacional no toma medidas contra Israel! ¿Para qué vienen las delegaciones internacionales a Gaza? Traen su ayuda y su dinero, pero eso no sirve, queremos que Israel deje de atacar a inocentes", grita.

Son las cuatro de la tarde y una fuerte explosión hace temblar todo. La radio indica que ahora cayó un misil sobre la Sharuk Tower, un edificio que no queda demasiado lejos del hospital Shifa. Una columna de humo negro se levanta desde allí. "Hubo dos mártires en la Sharuk Tower, uno es un líder de la Jihad Islámica", dice Zared. Ya de noche, cuando los bombardeos se hacen más pesados y es un suicidio salir a la calle, el boletín de guerra palestino indica que hubo "27 mártires y 60 heridos".

El ruido de los drones no cede, las conexiones a Internet van y vienen y Ramez cuenta que, a diferencia de la última guerra, hace cuatro años, cuando su familia se mudó a la casa de un tío en el Sur, esta vez decidieron quedarse en Jabaliya, en el norte de Gaza. "No nos fuimos porque esta vez toda Gaza es un blanco, pero si Alá quiere, sobreviviremos."

Pedido a la ONU de la Argentina

La presidenta Cristina Kirchner reclamó al Consejo de Seguridad de la ONU que "ordene de inmediato el fin de las hostilidades" en Medio Oriente y que convoque de manera "urgente" a una reunión de ese cuerpo, informó ayer el canciller Héctor Timerman.

La Presidenta transmitió en la misiva "el claro mensaje" del Mercosur y de la Unasur en favor del diálogo en el conflicto entre israelíes y palestinos.


Tomado de aquí.






martes, 25 de septiembre de 2012

¿¡Increíble!? (pero real): "Fuerte rechazó de la SIP a las amenazas a Clarín"





El diario La Nación ha publicado en el día de hoy unas declaraciones de la SIP (la patronal de los medios masivos ricos) vinculadas con supuestas "amenazas" que el organismo encuentra en el spot que explica por qué el 7 de diciembre de este año debe modificarse la cantidad de licencias que posee el Grupo monopólico Clarín.


La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) rechazó ayer las "amenazas del gobierno de la Argentina contra el Grupo Clarín, a través de espacios publicitarios de televisión", y condenó que se "deslegitime a la Corte Suprema de Justicia", que tiene en estudio un recurso de inconstitucionalidad sobre varios artículos de la ley de medios.

"Deploramos que el Gobierno use un spot para difundir propaganda política en la televisión pública con la intención de amenazar a un medio que no se apega a sus puntos de vista y para presionar a los jueces a emitir un resultado que le favorezca", afirmó Gustavo Mohme, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, sociedad que agrupa a más de 1300 publicaciones del hemisferio occidental.

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