lunes, 24 de febrero de 2014

Análisis de Orlando Pérez, director de El Telégrafo, sobre las elecciones en Ecuador



Perder las alcaldías de Quito y Cuenca es simbólicamente un revés político para el movimiento PAIS. Y ganar las prefecturas de Pichincha y Guayas parecería que tampoco ocultara ese varapalo que debe ser entendido desde distintas interpretaciones.

Sin contar todavía con los resultados oficiales de todo el país, cantón por cantón y parroquia por parroquia, la disputa política se había concentrado en Quito y Guayaquil, sin contemplar lo que sucedería con la ciudad de Cuenca y otras más. Evidentemente el resultado electoral de ayer marca un punto de inflexión en el desarrollo del proceso político iniciado en 2007 con el ascenso al poder de Rafael Correa Delgado.

A lo largo de nueve elecciones la derrota quedó relativamente fuera de todo cálculo. Mucho más cuando hace apenas un año, en los comicios presidenciales y legislativos, el movimiento PAIS obtuvo un triunfo arrollador: 100 asambleístas de 137 y Correa fue elegido en primera vuelta con casi 30 puntos de distancia respecto del exbanquero Guillermo Lasso, su principal contendor.

Rodas obtuvo el 58% de los votos en Quito; Nebot el 60% en Guayaquil;  y Cabrera el 50% en Cuenca.

De las primeras evaluaciones, en el caso de la capital, se puede concluir que no se trata de un voto a favor del candidato que mostró las mejores propuestas sobre lo que hay que hacer en Quito. Por lo menos, en los debates y las entrevistas críticas, Rodas mostró falencias y desconocimiento. Por el contrario, parecería que el triunfo se debe a un aparente castigo debido a ciertos errores cometidos (pero también sobredimensionados en algunos casos) en la gestión de Augusto Barrera y quizá a un comportamiento crítico con el desarrollo del proyecto político de PAIS en la capital.

En esta ciudad se han protagonizado algunas expresiones (manifestaciones, plantones, debates y disputas) de rechazo a la decisión de explotar una parte de los campos petroleros del Yasuní ITT, además de haber tensiones políticas con algunos sectores gremiales y de la izquierda que activan sus movilizaciones y rechazos en algunos centros de educación y ONG.

Y no está por demás decir que Quito no es una ciudad que se comporte políticamente bajo un esquema tradicional o se sostenga permanentemente bajo un comportamiento clásico. Si bien conlleva un espíritu rebelde histórico ahora tuvo por delante un escenario complejo, pocas veces analizado a profundidad por los mismos dirigentes y líderes locales del movimiento PAIS, tal como lo reconocen algunos. En ese escenario, Barrera afrontó una responsabilidad dura y difícil al poner en orden la administración y decidir por un proyecto con enorme carga de riesgo en su prestigio político.

El aprendizaje de la oposición

La derecha ecuatoriana fue derrotada en nueve elecciones consecutivas. Esas derrotas significaron para los sectores empresariales, financieros y mediáticos un aprendizaje consecutivo. Para eso desarrolló una estrategia silenciosa y hasta millonaria para minar la Revolución Ciudadana a través de una campaña sostenida de desinformación, desprestigio y acoso mediático desde adentro y fuera del país.

Pichincha apoyó la reelección de Gustavo Baroja; lo mismo que hizo Guayas con Jimmy Jairala.
Ahora esa derecha ubicó a un personaje que reúne los requisitos de un libreto conocido para sostener una larga lucha, muy bien parecido al de Venezuela con Henrique Capriles. Él es Mauricio Rodas, que perdió las elecciones presidenciales de febrero de 2013, no superó el 5% de los votos, pero quedó como una opción ‘nueva’, ‘fresca’ y ‘conciliadora’. En realidad ni es tan nuevo (militó en las filas socialcristianas en los noventas) ni muy fresco porque transporta las ideas liberales de antaño y construidas desde un ‘laboratorio’ político de la fundación Ethos, asentada en México, de la que es parte Enrique Krauze. Pero menos aún es un conciliador dado su comportamiento político agresivo en sus posturas, aunque lo disimule con una sonrisa.

Ese personaje, además, reúne en su entorno a todo el aparato político, financiero y mediático que ha hecho oposición a Rafael Correa de diversos modos y todo el tiempo. Allí se encuentran los grandes grupos financieros e inmobiliarios afectados por las políticas de redistribución de la riqueza, a través de un sistema impositivo y fiscal donde más pagan los que más tienen. Por eso el eje de su campaña presidencial y ahora por la alcaldía de Quito fue menos impuestos. Y también por ello, los grandes medios de comunicación privados y comerciales han trabajado con su discurso, sus argumentos y postulados como si fuesen propios, cuando cualquier analista ingenuo podría encontrar allí una coincidencia nada casual.

Por todo ello, la recomposición de la derecha ecuatoriana pasa por este personaje, a quien otorga todas las facilidades para disputar el sentido político de la Revolución Ciudadana bajo la bandera de un liberalismo supuestamente dialogante, tolerante y abierto a toda propuesta.

Sin embargo, no podemos hablar todavía de una derecha sólida, unificada, coordinada y sin sus visiones y hasta tensiones internas. Por lo visto hasta ahora las distancias entre Rodas, Lasso y Jaime Nebot, a la luz de la euforia del resultado, son cortas, pero fueron evidentes las diferencias a la hora de conformar listas y proponer candidatos.

¿Cuál es el devenir del proyecto político de PAIS?

El movimiento PAIS contiene una experiencia dura de luchas electorales, pero sobre todo de disputas políticas diarias, semanales, en muchos terrenos. Y esta vez, al parecer, no midió adecuadamente el comportamiento de la derecha y no supo sumar aliados en las diversas circunscripciones para fortalecer un frente democrático.

Rafael Correa se jugó buena parte de su capital político en estas elecciones. Afrontó con mucha personalidad las dificultades y dio la cara a la avalancha mediática y política cuando asumió lo que corresponde a todo líder: poner el pecho a las balas cuando ve riesgos en el frente.

Nadie puede decir ahora, con argumentos y datos, hasta dónde perjudicó o ayudó la presencia intensa de Correa en esta campaña. Lo que sí está claro es que su participación fue explotada y exacerbada por todo el aparato político y mediático de la derecha. No hubo día ni reducto en los medios donde no se juzgara esa presencia y participación.

¿Hizo falta que Correa llegara a ello? ¿En Quito, particularmente, esas tácticas fueron favorables o dieron paso al resultado de ayer? Por lo visto y expresado por algunos sectores críticos del gobierno, a Correa no le perdonan sus postura sobre algunos temas, por ejemplo: haber retado a la rectificación del caricaturista Bonil.

De todos modos, lo dicho por Augusto Barrera, al asumir la derrota, colocó la reflexión sobre la condición original de izquierda revolucionaria que se debe recuperar, en todos los niveles y en todas las actuaciones, a partir de una autocrítica profunda y un reconocimiento cabal de toda su capacidad política y electoral, que no estuvo a la altura de esta disputa ante una derecha agresiva.

La ‘pérdida de la capital’, eso sí, también debe significar un estricto control de las conquistas y derechos alcanzados, el no dar paso a las privatizaciones, a la merma del sentido ciudadano y democrático de la participación barrial. Y por lo mismo, el devenir de PAIS en estos años, antes de la elección presidencial de 2017 conlleva una construcción de más y nuevos hitos revolucionarios.



Tomado de aquí


 

Rafael Correa: "Seguiremos construyendo la Patria Grande"

Maduro: "No es una campaña de conspiración más, es un golpe continuado"

sábado, 22 de febrero de 2014

Izquierda y progresismo ante la integración y la globalización - por Eduardo Gudynas

 
 
En los últimos tiempos el progresismo parece estar tomando un sendero distinto al de la izquierda que le dio su origen. Esta divergencia que asoma también se expresa en cómo se aborda la globalización y la integración latinoamericana.
 
La situación actual es heterogénea, por momentos contradictoria. Se debe celebrar, por ejemplo, contar con ámbitos de discusión política como UNASUR o CELAC, rompiendo con las tutelas de Estados Unidos. Pero persisten estrategias conservadoras de liberalización comercial, como los de la Alianza del Pacífico.
 
Unas cuantas razones de esa heterogeneidad se encuentra en la divergencia entre izquierda y progresismo, y para explicar esas circunstancias es apropiado un breve repaso histórico. La izquierda latinoamericana que maduró en la década de 1990 tenía unas cuantas ideas bastante claras sobre la integración. Su proyecto político iba mucho más allá de la liberalización comercial, defendiendo coordinaciones en manejar inversiones y endeudamiento, protección de los migrantes, y apoyos a obreros y campesinos, especialmente por medio de políticas productivas regionales. Buscaba romper la dependencia ante la globalización y cuestionaba institucionalidades como las de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
 
La lucha contra el ingreso de México al TLCAN, o ante los tratados de libre comercio de Chile, Perú, Colombia y varias naciones centroamericanas con EE.UU., obligó a explorar otras opciones económicas y políticas de la integración. Todavía más se aprendió en las coordinaciones de amplios sectores de izquierda en las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), lideradas por EE.UU., con el apoyo de Canadá.
 
Muchos de esos aprendizajes explican muchas de las medidas que se tomaron cuando la izquierda conquistó varios gobiernos. Se cambió la postura en el seno de los bloques regionales, se detuvo el ALCA, y se lanzaron innovaciones, algunas específicas (como la idea boliviana de tratados de comercio entre los pueblos, el Banco del Sur, o un mecanismo propio de pagos recíprocos, el SUCRE), o incluso más ambiciosos (como el ALBA, y sus estructuras asociadas). Pero a medida que el impulso inicial de izquierda fue reemplazado por el pragmatismo del progresismo, se afectaron muchas posturas. Ese cambio se puede ilustrar con algunos ejemplos.
 
El primero se refiere a la iniciativa en infraestructura sudamericana, conocida como IIRSA, una iniciativa inicialmente alentada por Brasil, sin duda era funcional a la ideología del ALCA. A tono con el espíritu neoliberal, apostaba a una red de carreteras e hidrovías extrovertidas hacia la globalización, que permitiera enviar materias primas desde el corazón del continente a los grandes puertos oceánicos. Las izquierdas latinoamericanas criticaron duramente IIRSA; no podía ser de otra manera dada su estrecha asociación al proyecto ALCA. A su vez, las alternativas de izquierda postulaban otra integración física continental. A pesar de ello, a medida que se consolidó el progresismo, se aceptaron las ideas de IIRSA, aunque ahora reubicadas como Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (Cosiplan), dentro de UNASUR (1). Todos los gobiernos, sin distinciones entre conservadores o progresistas, lo financian.
 
En la misma línea, en 2006, Evo Morales presentó a los presidentes y pueblos sudamericanos una carta proponiendo otra integración continental “para Vivir Bien”. Defendía, por ejemplo, la complementaridad entre las economías, el comercio justo, fondos económicos para compensar asimetrías, y una articulación física distinta a la de IIRSA (2). Aunque en su carta estaba el espíritu de una integración desde la izquierda, no tuvo mayor acogida, y con el paso del tiempo, el progresismo actual parecería que la ha olvidado.
 
Estos ejemplos ilustran vías desde las que asoma la divergencia entre izquierda y progresismo, una distinción planteada en un artículo anterior (3), en este caso ante la integración y la globalización. No es que desaparecieran todas las posturas y sensibilidades previas, ya que muchas de ellas siguen presentes, explicando elementos como la resistencia a los TLCs y la retórica latinoamericanista.
 
Pero el progresismo, al seguir priorizando las exportaciones de materias primas, termina en países que compiten entre ellos en acceder a los mercados globales. Los países cafeteros y sojeros compiten entre sí, y otro tanto hacen los exportadores de cobre, hierro, plata y otros minerales, y así en otras materias primas. También compiten en atraer el capital necesario para esos proyectos, en flexibilizar las condiciones sociales y los permisos ambientales, e incluso en asistencias en infraestructura o energía barata.
 
Esta dinámica impide una integración productiva y comercial genuina. Los gobiernos resisten llegar a compromisos regionales para regular la oferta, los stocks disponibles, y los precios de sus materias primas (a pesar de existir iniciativas pasadas en ese sentido). A su vez, necesitan avanzar en redes construidas bajo el espíritu de IIRSA para asegurar sus exportaciones.
 
Frente a la globalización, existen algunos intentos en recuperar autonomía (por ejemplo, desvinculándose del CIADI). Pero, en líneas generales el progresismo quedó anclado en la globalización, ya que la necesita para mantener esas corrientes exportadoras y los flujos de capital. Cumplen con los acuerdos de la OMC y siguen las regulaciones globales para el comercio e inversiones. Brasil es, posiblemente, el país que más ha batallado por instalarse en esa globalización (buscando la dirección de la OMC, participando activamente en el G 20 y formalizando a los BRICs). Por esas y otras razones, el progresismo no logró desglobalizarse. 
 
Durante las campañas frente al ALCA, las izquierdas aprendieron la importancia de una articulación continental que redujera las asimetrías (diferencias entre economías grandes y pequeñas) y permitiera una convergencia (mejorando las condiciones de las economías más pequeñas). Al caer el ALCA, el temario de asimetrías y convergencias perdió fuerza. Es que discutir esos procesos dentro de América del Sur implica debatir el papel de Brasil, la economía más grande, una cuestión más que espinosa para gobiernos (y varios en los movimientos sociales). Es cierto que Brasil y otros países aceptaron la propuesta de Chávez de transitar desde una Comunidad Sudamericana de Naciones a una “unión”, pero no puede olvidarse que uno de sus resultados concretos fue abandonar la construcción concreta de políticas comunes y mecanismos para reducir asimetrías y asegurar convergencias. Aunque el progresismo invoca el latinoamericanismo, parece haber adoptado finalmente la postura brasileña, que defiende una soberanía en un viejo sentido, para rechazar cualquier compromiso supranacional.
 
El MERCOSUR, que se suponía sería “refundado” en los años en que todos los gobiernos de sus miembros estaban en manos del progresismo, avanzó en cuestiones como cultura o migraciones, pero no logró acuerdos en sectores claves como energía, minería y agroalimentos. No sólo eso, sino que ha caído en todo tipo de disputas internas (incluso imposiciones sobre los socios pequeños), hasta casi paralizarlo. A nivel continental también quedaron por el camino otras innovaciones audaces, como la propuesta de Hugo Chávez de “compartir” sus recursos petroleros, mediante acuerdos recíprocos con empresas estatales de países amigos. La situación se ha vuelto tan compleja, que hasta más de un gobierno progresista ahora mira con interés a la Alianza del Pacífico (Ecuador y Uruguay son observadores), o está dispuesto a negociar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (como Brasil o Ecuador).
 
Sin duda que este repaso no agota una problemática por demás compleja. Tenemos claro que el camino futuro no está, por ejemplo, en esquemas como los de la Alianza del Pacífico. Pero hay que saber reconocer el malestar con los problemas de una integración estancada o contradictoria en algunos frentes. Sus limitaciones las sufren, por ejemplo, obreros fabriles o pequeños agricultores, que como no encuentran salidas productivas dentro del continente, quedan a merced de la globalización. No siempre es fácil analizar esa cuestión, ya que cualquier observación podrá ser usada por los sectores conservadores para promover sus modelos TLCs.
 
La mejor manera de romper con esas trampas es retomar el espíritu de izquierda para enfrentar la globalización y la integración. Esto es fortalecer instancias como UNASUR o CELAC, pero incorporándoles mecanismos para recuperar autonomías frente a la globalización y acuerdos regionales concretos. Entre las prioridades están la regulación de la oferta y stocks de materias primas, cadenas industriales compartidas entre países, y la reorientación de la agropecuaria y las conexiones de transporte hacia las necesidades continentales, antes que los mercados globales. Esas y otras medidas se corresponden a aquel llamado, lanzado desde Quito, hace más de diez años atrás, “otro desarrollo es posible, otra integración es posible”, que sigue siendo válido.
 
- Eduardo Gudynas es analista en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social), Montevideo. Twitter: @EGudynas 
 
Notas:
1.            La resurrección de la IIRSA, Héctor L. Moncayo, 30 octubre 2012, ALAI: http://alainet.org/active/62622&lang=es
2.            Propuesta del Presidente Evo Morales: Construyamos con nuestros pueblos una verdadera Comunidad Sudamericana de Naciones para “Vivir bien”, 4 octubre 2006. ALAI: http://alainet.org/active/13712
3.            Izquierda y progresismo: la gran divergencia, E. Gudynas, 24 diciembre 2013, ALAI: http://alainet.org/active/70074
 
 
 
Tomado de aquí
 
 
 
 

viernes, 21 de febrero de 2014

Carta Abierta Mendoza ante movimiento golpista en Venezuela


Quienes sostenemos el Proyecto nacional, popular, democrático,  y latinoamericanista que  en la Argentina conduce nuestra Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, vemos con seria preocupación como fuerzas antipopulares y pro-oligárquicas atacan al sistema democrático y a las instituciones constitucionales en la República Bolivariana de Venezuela. Tales acciones se hacen con el apoyo explícito del gobierno de Estados Unidos, que es el verdadero mentor de esta escalada criminal y golpista, y con la adhesión del ex presidente de Colombia, el tristemente célebre Álvaro Uribe, que no escatima en enviar mercenarios para promover desorden y caos,  a fin de alimentar el miedo en la población de la hermana Venezuela a través de la amplia frontera entre ambos países. 

   Nuestra Presidenta y los presidentes de países miembros de la UNASUR, comprometidos con la unidad latinoamericana y el crecimiento y bienestar de nuestros pueblos, han manifestado su apoyo al Presidente Nicolás Maduro, quien con valentía y el apoyo de la mayoría del pueblo venezolano ha afrontado la situación.
 
   Nuestros pueblos no están dispuestos a soportar nuevas aventuras destituyentes ideadas por el gran capital concentrado y el Departamento de Estado norteamericano. Los tiempos han cambiado. Con esfuerzo, la mayoría de  los sudamericanos estamos superando la nefasta época del neoliberalismo; tanto en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay como Argentina tenemos gobiernos que mediante la inclusión social, la plena vigencia de los derechos humanos (*), el crecimiento gradual del bienestar de la población, el despliegue de la soberanía integral de nuestros países, la plena vigencia de las garantías constitucionales (que incluyen antes que nada la libertad política y de expresión, más la elección periódica y democrática de las autoridades) (*), hemos avanzado en la búsqueda de un bienestar y ejercicio de derechos antes postergados por las dictaduras o las democracias restringidas sometidas por el poder económico de los países hegemónicos. 
 
    Quienes actúan a ciegas, impulsados por un odio que les ha inculcado, serán víctimas junto a la gran mayoría del pueblo si triunfa la política  del gran capital -el cual no tiene principios ni ideas sino solo intereses- y que prefiguran, si llegaran al gobierno, una situación de deslegitimación y violencia social obviamente esperables.

    Los pueblos de Latinoamérica y en particular los que hoy sostenemos gobiernos nacional- populares como el de Venezuela o el nuestro, no estamos dispuestos a desfallecer ante la prepotencia y la cultura del miedo impuestas por este golpismo tan antidemocrático como anti-institucional. Hoy podemos decir que es solo una cuestión de tiempo, tal como lo hicieran  nuestros libertadores: ¡¡Venceremos!!
 
                                                             Carta Abierta Mendoza, 21 de febrero de 2014.
 
 (*) Nota del bloguero: nos gustaría hacer aquí una pequeña referencia sobre algunos dispositivos naturalizados por ciertos sectores fascistas y una buena cantidad de hombres y mujeres vinculados al Aparato Represivo del Estado. Según hemos constatado hace ya muchos años y verificado en varios casos, los sistemas de "intromisión" (denunciados duramente por el soldado Manning y Edward Snowden) no dejan de pinchar teléfonos masivamente, hackear correos electrónicos, violar domicilios, intoxicar alimentos e intervenir en los cuerpos de hombres y mujeres toda vez que se plantean diferencias a nivel económico y político. No tenemos dudas que un proyecto netamente neoliberal en el gobierno sería mucho más represor y vigilante, pero no podemos dejar pasar que los mecanismos utilizados en la actualidad para violentar la vida de muchas personas (por ejemplo, la persecusión a luchadores sociales a través del "proyecto X" que controla la Gendarmería) se encuentran reñidos con los Derechos Humanos y algunas garantías constitucionales. ¿Es legal pinchar teléfonos para perseguir a disidentes? ¿Se respetan los DDHH cuando la privacidad es violentada una y otra vez? Nosotros creemos que no. También estamos convencidos que el problema no es argentino sino mundial, no es particular sino sistémico. A excepción de lo expuesto, nos sumamos al apoyo de Carta Abierta Mendoza a la República Bolivariana de Venezuela.

jueves, 20 de febrero de 2014

Bolivia: Ley declara héroe y heroína nacional a los indígenas Tomás Katari y Kurusa Llawi



La Cámara de Senadores sancionó la ley que declara héroe y heroína nacional a los esposos Tomás Katari y Kurusa Llawi, como reconocimiento a la lucha por la libertad de los pueblos indígenas en la colonia. El presidente Evo Morales debe promulgar la norma para que entre en vigencia. 

Katari y su esposa encabezaron la lucha indígena contra los españoles en el siglo XVIII. Liberaron a mitayos (indios esclavos) y formaron regimientos de indígenas para combatir contra los opresores, según un boletín de prensa de la instancia de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

El reconocimiento a líderes y héroes indígenas marcó una particularidad en la administración del presidente Evo Morales, que llegó al poder en 2006. En 2010, organizaciones sociales plantearon el cambio del nombre de la Plaza Murillo, ubicada en el centro del poder político, por el de Bartolina Sisa, una heroína indígena aimara y esposa de Túpac Katari.

La senadora por el departamento de Potosí, Ana Vilacama, sostuvo que gracias a esas luchas hoy están fortalecidas las organizaciones campesinas. “Muchas veces se desconoce, se deja a un lado, por eso creo, que es bueno recuperar la memoria histórica de estos líderes, los hermanos Katari y particularmente de Kurusa Llawi”, destacó.

El proyecto de ley sancionado justifica la importancia de recuperar la memoria de las Naciones y Pueblos Indígena, Originario, Campesino en el tiempo y en el espacio y de quienes ofrendaron su vida por defender la libertad contra el dominio español.

“En reconocimiento a los líderes indígenas, el Ministerio de Culturas y Turismo, el Ministerio de Educación, Gobernación de Potosí y los gobiernos municipales de este departamento, de acuerdo a sus competencias implementarán políticas públicas de recuperación histórica  de Tomás Katari y Kurusa Llawi para su promoción y difusión con fines educativos y culturales”, dice la referida normativa.

La Central Obrera Regional (COR) de la ciudad de El Alto planteó el viernes cambiar el nombre de esa urbe por el de Túpac Katari, un líder indígena que tenía como nombre real Julián Apaza y que adoptó ese apelativo en honor a los guerreros indígenas Túpac Amaru y Tomás Katari.

En diciembre del año pasado, el Gobierno puso en órbita, gracias al apoyo científico y tecnología de China, el primer satélite de telecomunicación boliviano que fue bautizado como Túpac Katari.

Tomás Katari nació en el ayllu comunidad San Pedro de Macha, provincia Chayanta, departamento de Potosí.


Tomado de aquí


 

TLCAN: denuncian consecuencias devastadoras para el campo mexicano


En las dos décadas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el resultado para el campo es devastador: se perdieron 4.9 millones de empleos en la agricultura familiar, 6 millones de habitantes del sector rural migraron, el PIB agropecuario pasó de 5 por ciento a 1.5 y México se convirtió en el tercer importador mundial de alimentos, destacan evaluaciones de 15 agrupaciones nacionales y de Estados Unidos y Canadá.

En el documento Mitos del TLCAN después de 20 años, las agrupaciones –entre ellas Red de Comercio Justo, Fronteras Comunes, Alianza Justicia Global, Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema), Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo y Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio– destacaron que subieron los precios de los alimentos al consumidor y paralelamente aumentó el consumo de comida chatarra.
El mercado agroalimentario mexicano es dominado por 30 trasnacionales y sólo 10 por ciento de los agricultores del país son exitosos, mientras el déficit comercial es de 119 mil 112 millones de dólares, apuntaron.

El país también se convirtió en importador de plaguicidas para responder al modelo agroexportador de hortalizas; compró en el exterior 949 mil toneladas de esos productos. Antes del tratado se gastaban 57 millones de dólares en dichas adquisiciones, y ahora 206 millones, comentó Alejandro Villamar, integrante de Rema. Dogmas y prácticas del TLCAN han sido como una camisa de fuerza mercantilista que asfixia a nuestra sociedad y la naturaleza.

El tratado, agregaron las agrupaciones sociales, “representó el abandono de la producción nacional de alimentos a favor de las importaciones –se compra el 42 por ciento de éstos–, lo que se tradujo en la caída del ingreso de los campesinos y aumento de la desigualdad”.

En una carta que enviaron a los presidente de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama, así como al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, destacaron que el libre comercio ha sido negativo para la mayoría de los habitantes de las tres naciones, pues se han hecho a un lado los derechos humanos y no hay un análisis profundo de los impactos sociales, culturales y ambientales; han predominado los intereses de un puñado de corporaciones.

Es momento de hacer a un lado la retórica sobre los beneficios del libre comercio y poner en el centro del escenario el bienestar de las poblaciones, pues el libre comercio ha implicado la desaparición del empleo de calidad, la precarización del trabajo, la degradación ambiental, el deterioro de la cohesión social y el aumento de la violencia, subrayaron.

La pérdida de soberanía alimentaria, el despojo de los recursos naturales por las empresas mineras, la excesiva concentración de la riqueza y el trastorno en el equilibrio (sic) el poder son ejemplo de que el modelo de libre comercio no funciona para los intereses de la mayoría, expresaron.


Tomado de aquí


 

lunes, 17 de febrero de 2014

La construcción de la realidad en el siglo XXI - por Karina Borodnikoff

Siete empresas privadas, siete mega-corporaciones, controlan el 70 por ciento de los  medios de comunicación del planeta. Digitan canales de televisión, agencias de información, medios gráficos, radios, satélites, editoriales, redes de cables, producciones cinematográficas, conexiones a Internet, distribución de películas, entre otros instrumentos de control y dominación social y cultural.

Estos conglomerados mediáticos son The Walt Disney Company, General Electric, Time Warner, News Corporation, Viacom, Bertelsmann SE & Co y Sony. Estadounidenses los primeros cinco, alemán el sexto y japonés el último.

No existe mayor concentración de propiedad en ninguna industria de este mundo que la que representa a los medios de comunicación. Imágenes, sonidos, discursos y realidades editadas a piacere de un mercado cuya mercancía final es la conciencia.

En los últimos 15 años, las empresas que más facturaron son aquellas que se dedican a la comunicación. Más que las petroleras. Mucha prensa devenida en empresa sitúa a los medios en un lugar que vulnera a la sociedad.

La invención de la World Wide Web (WWW), que permitió la masificación de Internet, transformó la dinámica de las comunicaciones y el ADN del periodismo. Los medios de comunicación mutaron en gigantes económicos alterando el orden de prioridades y la calidad de la información.

En el siglo XXI,  los conglomerados mediáticos despliegan todo su expertise como armas masivas de manipulación y constructoras de opinión pública. Junto a su hijo pródigo, el marketing, establecen prioridades de consumo y escalas de importancia de cosas y personas- en ese orden. Determinan lo bello y lo no deseable. Estimulan biologías sanas para que auto-gestionen sus enfermedades modernas.

Así como se construye el modelo estético, se tipifican y agrupan personas de acuerdo a su capacidad para adornarse y desfigurarse, se diseñan enemigos e ideales culturales.

Las publicidades son el aparato ideológico del capitalismo, la propaganda es el arma silenciosa de los gobiernos y, ambas, confluyen y se manifiestan en sólida dialéctica a través de los medios de comunicación, guardianes de estos intereses y vehículos de la globalización. Publicidad-propaganda-medios montan una ingeniería de realidad aplicada. Fortalecen y reproducen el sistema de valores y creencias dominante.

En el vigésimo primer siglo de la historia cultural de la humanidad, la diversidad se presenta como un virus analógico que se combate con mensajes digitales.

Bajo un nuevo paradigma tecnológico y con la especie humana que fuerza su mutación- para sorpresa de Darwin-, el siglo XXI transcurre con la necesidad apremiante de praxis y reflexión sobre los medios, la política, las relaciones de poder, los mandatos que nos rigen y la cultura que se nos impone.

La urgencia de dejar expuestos a los poderes políticos y económicos dedicados a seleccionar la porción de realidad que consideran que debe contarse- y modificarse- apoyados por corporaciones mediáticas expertas en lobbies y finanzas, pero carentes de dilemas éticos. Hombres poderosos que ven productos en donde sus miradas deberían devolverles ciudadanos y que escanean conciencias en lugar de gestionar bienestar.

Medios y política: bajan línea y espían. Así controlan y dominan.

El binomio vigilancia-seguridad se asoció de manera ilícita con las lógicas del miedo y la sospecha. Se confiscó la privacidad y se socializó la paranoia.

La Casa Blanca engrosó su agenda de sospechosos. Multiplicaron los mecanismos de vigilancia bajo la legitimación discursiva de mayor seguridad para la población mundial. (Cuando se descubrió el espionaje masivo que lleva adelante EE.UU., la gran defensa de Obama fue decir que, gracias a que estamos todos vigilados, pudieron impedir unos cuantos atentados terroristas). ¿Querés privacidad? Vas a volar en pedacitos.

En el año 2014, se ha producido la metamorfosis definitiva del ciudadano en sospechoso del orden sociopolítico. No existe un solo ser vivo que habite este planeta que no sea blanco pasivo o activo de tecnologías inquisitoriales. Todos somos potenciales fuerzas perturbadoras de la sociedad. Esta es una de las bases legitimatorias del espionaje contemporáneo.

En el Salón Oval de  la Casa Blanca, el segundo día hábil de cada semana fue bautizado como “martes de terror”. El presidente, Barack Obama, aprueba la “Kill list” (Lista de la muerte) con el detalle de las personas (espiadas) acusadas de terrorismo que serán asesinadas, sin derecho a juicio, con aviones no tripulados de última generación. Sospechosos.

Todo indica que la tecnología es el perro faldero del norte, pero ¡cuidado! hay para todos. Los servicios de inteligencia, incluso su médico personal, alertaron a Dick Cheney (vicepresidente de Bush) que debía desconectar la función inalámbrica de su marcapasos porque había evidencia contundente de un posible atentado contra su vida, a través de hackers. Esto sucedió, realmente. Y, no sorprendió tanto la modalidad de ataque, como la confirmación de que Cheney tiene corazón.

Vigilancia y castigo resignificados y potenciados bajo las nuevas posibilidades tecnológicas. Condiciones de existencia generadas, controladas y relatadas por pocos, muy pocos, para muchos, casi todos.

Es complejo, pero posible, intervenir y dar batalla a tanta usurpación ideológica y cultural, dentro de este panorama de grandes alianzas entre los propietarios de la gigantesca maquinaria que fabrica verdades y realidades y los poderes políticos.

Y es en esa misma potencialidad que presentan las nuevas tecnologías de la información y comunicación en donde hallamos algunas de las respuestas y posibilidades de lucha. Desafío político, social, ideológico y cultural.

Buceando en esta paradoja, se presentan los recursos para disponer, organizar y reelaborar un sistema de medios que se alce como contrapoder frente a lo dominante. Nuevos medios que permitan dinamitar el curso de los actuales mandatos y contrarrestar las prácticas nocivas de los medios de comunicación en general y del periodismo en particular.

Los Estados Unidos son el paradigma del poder mediático. Coexisten medios de comunicación hegemónicos, de dudosa ética – que legitiman las guerras de Irak y Afganistán- con aquellos que emergen bajo el nuevo paradigma tecnológico – que desclasifican los archivos confidenciales de las guerras y dejan en evidencia las mentiras y complicidades de la dupla: poder político – poder mediático.

El país del norte es ese lugar en donde esta dupla, cómplice y funcional, espía desde la Agencia de Seguridad Nacional, la CIA, Facebook, Google, Skype y se los descubre desde Wikileaks o Anonymous o por arrepentidos y espantados. Para, luego, replicar los vergonzosos hallazgos en todos los medios tradicionales, alternativos y redes sociales, incluidos Facebook, Google y Skype.
Siglo XXI, un espacio en el tiempo en donde toda contradicción es posible. Ese imparable devenir de sucesos que continúa la lógica de la historia del siglo XX con hombres que se inmolan y estrellan aviones de un lado, y de ataques bélicos a fuerza de soldados, armas y granadas, del otro.

Mientras, en otra dimensión del mismo presente, ciudadanos se arman con teléfonos celulares que disparan mensajitos de texto para organizarse y derrocar dictaduras de cuatro décadas de ejercicio nefasto de poder. Pueblos mitad auto-convocados y otro tanto ayudados por medios de comunicación alternativos y activistas cibernéticos, nacidos digitales y para contrarrestar la fuerza de lo instituido. Las Primaveras Árabes fueron una señal interesante de las fisuras por donde entrarle al sistema. (Nota del bloguero: aquí hay que tener en cuenta cómo se define "dictadura" y "régimen" desde el punto de vista occidental. No son pocas las veces que, desde el poder político y económico imperial y desde los medios masivos de comunicación concentrados se nos vende que, justamente, hay "dictaduras" o "regímenes" en aquellos países en donde se quiere tener injerencia por parte de estos sectores en su búsqueda de ampliar su poder hegemónico)

El periodismo, que tiene un papel determinante en la construcción de la realidad a través de su relato, es el rehén más delicado de la nueva estructura y dinámica comunicacional. Cada vez más condicionado y monitoreado.

El problema no tiene que ver sólo con la bajada de línea política sino, también, con el nuevo modelo de negocio de esta industria. Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique en su edición española y cofundador de la organización no gubernamental Media Watch Global (Observatorio Internacional de los Medios de Comunicación) explica que la información pasó a ser una mercancía y, de tan abundante, de tanta oferta que existe de ella- y para sorpresa de los economistas- se convirtió en una mercancía gratuita. En la actualidad, salvo por la prensa impresa (y cada vez menos), nadie está dispuesto a pagar para informarse. Lo que ha cambiado, fundamentalmente, es la ecuación económica: antes, los medios de comunicación vendían información a los ciudadanos. Ahora, venden ciudadanos a los anunciantes. De esta manera, se entiende la calidad cada vez más pobre de las informaciones. Se parte del principio de que todas las personas tienen emociones, pero no todos son inteligentes o están dispuestos a reflexionar. Por lo tanto, para llevar más cantidad de lectores a los sitios online (el éxito económico está determinado por la cantidad de visitas que obtengan. Hacia allí van los anunciantes, voraces) se apela a contenidos básicos. Mucha sangre, colas exuberantes, crímenes, romances escandalosos, qué tipo de lechuga ingerir para prevenir la caspa, cómo conquistar a un chongo en solo tres pasos. Si antes se utilizaban las 88 mil palabras que componen el idioma español, ahora de redujo de manera drástica a 20 mil.

Cuando la elección de los contenidos periodísticos no tiene que ver con sumar valor a la ciudadanía, el impacto va directo al corazón de las democracias.

Dentro de este nuevo esquema comunicacional, el periodismo de investigación no ha logrado permanecer exento (¿Por qué lo haría? De ser así, muchos medios deberían denunciarse a sí mismos). Aparece aquí una nueva problemática que tiene que ver con la presentación en formatos de investigaciones periodísticas, por parte de medios tradicionales (los más seguidos por el púbico) trabajos que realmente no lo son o la falta de cobertura de aquellos que sí, pero involucran a intocables. La mayor parte de la opinión pública mundial consume esas investigaciones como legítimas y prioritarias. Se entretiene a la ciudadanía con simulacros, mientras la corrupción y las desigualdades se propagan allá afuera, en donde los medios (empresas) no llegan. No quieren llegar.

Sin embargo, pueden encontrarse fisuras en lo hegemónico a favor de la calidad periodística. Buenas oportunidades nacidas de la paradoja tecnológica.

Uno de los salvavidas del periodismo en los últimos años ha sido la iniciativa de “Periodismo sin fines de lucro” (nonprofit news). Frente a la preocupación por mantener la mayor independencia posible, en una realidad de medios viciada por intereses corporativos, algunos sectores de la sociedad recurrieron a las nuevas posibilidades digitales para montar medios online, accesibles a toda la ciudadanía. 

(...)
Vayamos hacia otra parte del mundo: América Latina y el Caribe.
Esta región es paradigmática en cuanto a los efectos de la dominación cultural. Históricamente, se han consumido productos, festividades, música, ideales estéticos,  modelos culturales, muy alejados de sus raíces. Pueblos metamorfoseados para ser rentables y obedientes.

De esta manera, se puede comprender por qué, desde hace tantas décadas, son agencias de noticias europeas y estadounidenses las que realizan el recorte informativo y marcan la agenda mediática de América Latina y el Caribe. Se instalaron como referentes de noticias de una región que, hasta el año 2013, no tenía una sola agencia propia para el continente.

Esto comenzó a cambiar en agosto de 2013 y, es aquí, en donde la paradoja de la revolución digital ofrece otra interesante fisura para contrarrestar a los medios hegemónicos y sus influencias en la región. Fecha en que se fundó Nodal, el primer portal online de noticias dedicado exclusivamente a brindar información sobre América Latina y el Caribe.

Nodal.am:  http://www.nodal.am/

Su fundador y director, Pedro Brieger, sociólogo y reconocido periodista argentino, explica que el recorte informativo de la región sólo en manos de medios estadounidenses y europeos le resultaba inadmisible. Esta es la génesis de Nodal.

Brieger nos cuenta que uno de los objetivos es “cambiar esta realidad de noticias latinoamericanas, sobre todo, tomando en cuenta la posibilidad tecnológica que existe en la actualidad. Quince años atrás teníamos que ir a un diario, una radio o a la televisión, para poder acceder a la información. Esto cambió con Internet. Es más sencillo. En este contexto, comencé a desarrollar la idea de este portal de noticias, con una perspectiva absolutamente latinoamericana y caribeña. No importa lo que piensan las agencias de noticias tradicionales sobre la región, sino que somos nosotros los que decidimos, a nuestro criterio, qué es lo realmente importante”.

La idea central es que las agencias de noticias internacionales no sean las que marquen la agenda en América Latina y el Caribe y que sea desde propia la región que se reproduzca la información que ya fue publicada. Nodal no genera contenidos, por ahora, sino que realiza un recorte de las noticias publicadas que considera que reflejan lo más relevante de la actualidad.

Esto también tiene que ver con algo de lo que Brieger comenzó a darse cuenta luego de muchos años de trabajo: “No hace falta elaborar la información, la información está. El tema es que no se levanta y no se leen esas noticias. Lamentablemente, muchas veces, ni los propios periodistas las leen porque también tienen una visión eurocéntrica del mundo. Miran mucho la prensa europea, la estadounidense y muy poco la latinoamericana. Entonces, lo que permite nodal.am es que, en dos o tres minutos, la gente pueda tener un pantallazo de nuestra región”.

Este nuevo portal de noticias no tiene una línea editorial definida. Su idea es reflejar múltiples puntos de vista e ideologías, progresistas y no progresistas. “Reproducir, solamente reproducir la información, permite saber lo que está pasando”, sintetiza Brieger.

Un punto clave tiene que ver con la instalación de temas, asegura el director de Nodal. “Basta con prestar atención a los temas que sigue la gente en la región. Por ejemplo, en todos los medios de comunicación hubo un recordatorio por los 50 años del asesinato de Kennedy. Sin embargo, ¿Cuántos diarios, fuera de Honduras, El Salvador y algunos de Nicaragua, informaron que el 24 de noviembre hubo elecciones en Honduras? Nodal considera que las elecciones en Honduras son muy importantes. También lo es para el Departamento de Estado de los Estados Unidos, a tal punto que, todos los días, la embajadora de EE.UU en Honduras opinaba sobre las elecciones”

Nodal reproduce información relativa a los intereses de América Latina y el Caribe y que, hasta el momento, no eran tenidos en cuenta por los medios. Esto equivale a no existir. Porque lo que no se publica en los medios, simplemente no existe.

“No agregamos, ni sacamos ninguna coma”, continúa Brieger. “Creamos un espacio en donde, por ejemplo, informamos sobre la relación entre EE.UU. y Honduras y lo que opinaron funcionarios muy importantes de la primera potencia sobre las elecciones del país centroamericano. Para los grandes medios y agencias, Honduras, como otros sitios de la región, no existe, como tampoco existe para el inconsciente colectivo”.

No sólo no existen los hechos que no aparecen narrados en los medios de comunicación, sino que tampoco goza de este estatus la propia geografía de los países afectados por la desidia informativa, ignorados por el mayor porcentaje de los ciudadanos del mundo.  Producto de la dominación cultural, los latinoamericanos y centroamericanos sí conocen y pueden nombrar ciudades estadounidenses y no tanto de la propia región que habitan.

“La agenda periodística se maneja desde países centrales y no periféricos. Lo que hace que el recorte de información y el discurso que se instala respondan a intereses puntuales de los países hegemónicos. El mismo impacto que provocan tantísimos años de influencia desde la industria cultural; cine, literatura, música, que impactan sistemáticamente en la conformación del tipo de conocimiento que se difunde y los valores desde donde debe apreciarse la información y la cultura. Y, si bien la información que tiene que ver con Norteamérica y Europa es muy relevante, los países de Latinoamérica y el Caribe deben tener su propia agenda”, finaliza el director de Nodal.

El mundo que conocemos es producto de una construcción intencional, administrada por aquellos que detentan la propiedad de los medios. Es tal la magnitud y capacidad de acción que poseen, junto al resto de los gigantes económicos y financieros, que el poder político quedó rezagado y sometido a presiones que lo obligan a adecuar su agenda a las demandas de los primeros. Cediendo a esta dinámica societaria, las potencias reaseguran su lugar de dominación en el mundo, con los resultados predecibles de quienes son funcionales a corporaciones y no a personas.

Estos son algunos de los hilos que mueven y dan forma al planeta que habitamos. Por eso, uno de los precios más caros que paga la humanidad es la naturalización de la realidad como algo dado. Como un ente que siempre estuvo ahí, de esa manera, ajena a la posibilidad de intervenirla y modificarla. Parálisis que silencia y lastima a nuestro mundo, expropiado.


http://www.impactony.com/la-construccion-de-la-realidad-en-el-siglo-xxi/

Tomado de aquí



jueves, 13 de febrero de 2014

¡Venden humo! ¡Hipócritas!: Propaganda de la BBC: ¿Por qué quiero un implante de microchip?




Como venimos denunciando desde hace ya varios años las nuevas tecnologías de la represión y el control vienen instalando dispositivos-microchips para condicionar los movimientos y las palabras de millones de hombres y mujeres a lo largo y ancho del mundo. Noticias como la que reproducimos más abajo no son sino una tapadera de una realidad por demás obvia: nos venden el futuro cuando en realidad se trata del pasado. El último párrafo de este artículo es una burla a toda orquesta. Ahí va:


12 de Febrero. ¿Le gustaría que le implanten bajo su piel un microchip de identificación por radiofrecuencia? Si usted es como yo, nunca permitiría que tal cosa se haga. Pero muchos otros, especialmente las generaciones más jóvenes, ven las cosas muy diferente. Implantes de microchips de identificación por radiofrecuencia (RFID por sus siglas en inglés) y otras formas de "tecnología portátil" son cada vez más vistos como algo "chévere", "de moda" y "de vanguardia" por los jóvenes que desean "destacarse" a sí mismos. Y por supuesto los medios de comunicación están totalmente a favor de estos "avances tecnológicos".

Por ejemplo, la cadena BBC acaba de publicar un artículo titulado "¿Por qué quiero un implante de microchip?". Se nos dice que estos implantes podrían resolver toda una serie de problemas sociales. El robo de identidad y fraude con tarjetas de crédito estarían casi eliminados, muchas otras formas de delincuencia se reducirían significativamente, niños nunca se perderían y nosotros no tendríamos que recordar una amplia gama de contraseñas y números PIN, como lo hacemos ahora. Se nos dice que si solo adoptamos este tipo de tecnología nuestra vida sería mucho mejor. Pero, ¿es realmente así?

Mientras que nuestra sociedad se convierte "digitalmente integrada", los tecnólogos nos dicen que es "inevitable" que la tecnología portátil será tan común como son hoy los teléfonos inteligentes. Y el mencionado artículo de la BBC está muy ansioso para que llegue ese día.

Y para algunas personas, ese día ya está aquí. De hecho, en algunas conferencias de tecnología gente realmente hace cola para implantarse un chip.

Según el artículo de la BBC, "Este mes en la conferencia Transhuman Visions en San Francisco, EE. UU., Amal Graafstra (aficionado del microchip) creó un "centro de implantes", que ofrece a los asistentes la oportunidad de implantarse un chip a 50 dólares la hora. Utilizando una aguja diseñada para implantes de mascotas, Graafstra inyectó una chip RFID con recubrimiento de vidrio del tamaño de un grano de arroz a cada voluntario. Al final del día Graafstra había creado 15 nuevos androides".

"Básicamente, los microchips implantados ofrecen una manera de hacer de su cuerpo físico una máquina legible. En la actualidad, no existe un único estándar de comunicarse con las máquinas que sustentan la sociedad (desde paneles de acceso a edificios hasta cajeros automáticos) pero si existe una infinita diversidad de sistemas de identificación: bandas magnéticas, contraseñas, números PIN, preguntas de seguridad y llaves electrónicas. Todo esto son intentos para reducir la brecha entre su identidad digital y su identidad física, y si a usted se les olvida o los pierde, de repente estará desconectado de su cuenta bancaria, su viaje a casa, su prueba de identificación y mucho más. Un chip implantado, en cambio, podría actuar como nuestro identificador de identidad universal para navegar por el mundo regulado por máquinas", indica el artículo de la BBC.

Además, científicos ahora han desarrollado baterías alimentadas por el cuerpo humano que podrían ser utilizadas para suministrar una fuente permanente de energía para tecnología implantable. El siguiente es un breve extracto de un artículo reciente de Kristan Harris titulado "Científicos desarrollan batería alimentada por humanos para chips RFID implantables".

Según el artículos de Harris, "Un grupo de investigadores chinos y estadounidenses han colaborado para crear una diminuta batería implantable que se alimenta de la energía humana. Estos recolectores de energía mecánica delgados y flexibles han sido probados con éxito en vacas. El proceso utiliza lo que se conoce como recolección de energía piezoeléctrica conformal y almacenamiento de los movimientos del corazón, pulmones y diafragma".

"En el futuro, dicen ellos, podría ser utilizada para alimentar una amplia gama de aparatos. ¿Cuánto tardará para que usted cargue su I-phone enchufándolo a su propio cuerpo?", concluye el artículo de Harris.

Por supuesto que los microchips RFID realmente no tiene que ser implantados para ser útiles. De hecho, ya se están utilizando para rastrear alumnos en todo los Estados Unidos, y en el Reino Unido los microchips están siendo utilizados para rastrear a niños a donde quiera que vayan todo el día.

Estamos entrando rápidamente a un futuro distópico en el que será "normal" para la tecnología vigilar nuestros movimientos 24 horas al día. La mayoría de la gente probablemente le dará la bienvenida a este cambio, pero también le abre la puerta a un gobierno opresivo que algún día abusará enormemente de esta tecnología.


Traducción por Ivana Cardinale

Tomado de aquí


 

You know I'm no good - Amy Winehouse

Documental: Amy Winehouse (2007)

Rehab - Amy Winehouse

Nuevas obras públicas provinciales y entrega de Premios Juegos Evita. Cadena Nacional

miércoles, 12 de febrero de 2014

Mendoza: campesinos denuncian usurpación e intento de asesinato


Mediante un comunicado, señalaron como responsable a un subcomisario de la policía provincial. Un joven recibió tres disparos.

Por Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra - Movimiento Nacional Campesino Indígena

Desde hace dos meses familias campesinas de las comunidades de Jocoli Norte y La Estación en el departamento de Lavalle, provincia de Mendoza, vienen sufriendo intentos de usurpación de su campo comunitario por parte del ex subcomisario de la Policía de Mendoza, Esteban Rivas. La situación se agrava tras disparos policiales sobre un joven puestero.

Esteban Rivas, ex subcomisario de la Policía de Mendoza, argumenta trabajar para una empresa extranjera que, según dice, ha comprado el campo comunitario. Esta supuesta compra no tiene ningún sustento legal, ya que la empresa no tiene la posesión del campo ni ningún elemento que acredite dicha compra.

Rivas y sus sicarios han intentado en reiteradas ocasiones ingresar casillas, maquinas topadoras y alambrar, a fin de quedarse con el campo que pertenece ancestralmente a las comunidades campesinas.
Las comunidades organizadas en la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST), resisten estos embates que Rivas realiza en complicidad con efectivos de la subcomisaria El Porvenir y en connivencia con empleados de la Fiscalía de Lavalle.

Un hecho que grafica claramente esta situación se detalla a continuación. El día 9 de febrero por la noche, un joven puestero, miembro de una de las familias de la comunidad de Jocolí Norte es atacado con armas de fuego desde un móvil policial.

Alrededor de las 23:30 el joven de 16 años de edad, estaba llegando a  su puesto con algunos de sus animales cuando la camioneta policial se acerca y desde su interior, sin mediar palabra, le efectúan un disparo que no da en el blanco. Luego de esto decide internarse en el campo para protegerse, ante lo cual la camioneta realiza una maniobra en “U” y los policías efectúan dos disparos más contra el puestero y se retiran.

Posteriormente alrededor de las 00:30 Pablo Sarmiento, miembro de la comunidad y padre del joven escucha un vehículo que frena frente a su puesto y se efectúan tres disparos que terminan con la vida de un ternero y hieren a otro. Ante esto Pablo grita a los agresores, recibiendo como respuesta tres tiros más sobre la vivienda. Acto seguido el vehículo se retira a toda velocidad. Luego de denunciada esta situación, se ha visto el móvil, en las ultimas horas, circulando sin sus correspondientes chapas patentes.
Las maniobras delictivas de Rivas para apropiarse ilegalmente del campo han sido realizadas con la complicidad de efectivos de la Policía de Mendoza y empleados de la Fiscalía de Lavalle. Las denuncias realizadas por las familias en la fiscalía no han sido recibidas y han sufrido de la discriminación del fiscal Panella y sus ayudantes.

Ante estos hechos y la impunidad con la que se mueven estos delincuentes decidimos movilizarnos a la Fiscalía de Lavalle para exigir la actuación con celeridad e imparcialidad de la justicia.

Convocamos a todas las organizaciones sociales y ciudadanos a acompañarnos el día jueves 13 de febrero a las 10 de la mañana en la fiscalía de Lavalle, frente a la plaza departamental.

 Tomado de aquí

 



Zendaya - "Replay"

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...